Presión Arterial: más exigencias a la hora de considerar valores normales

El Colegio Americano de Cardiología (ACC) y la Asociación Americana del Corazón (AHA), dos entidades médicas de reconocido renombre, han emitido recientemente nuevas recomendaciones para el diagnóstico y manejo de la presión arterial.
A partir de esta nueva puesta al día, son considerados pacientes hipertensos aquellos que muestren valores de presión máxima (sistólica) iguales o mayores a 130 mm Hg. (milímetros de mercurio) o valores de presión mínima (diastólica) iguales o mayores a 80 mm Hg. Dicho de otra manera, y en términos populares, si tenés 13/8 o más, ya pasás a ser hipertenso. Estas definiciones están hechas en base a la toma de presión en el contexto de una entrevista médica, no en base a los registros hechos por el paciente fuera del ámbito del consultorio, los que, en general, suelen ser inferiores.

Durante la consulta, la forma correcta de toma de presión es con el paciente sentado con la espalda apoyada en un respaldo y sus pies en el piso; el brazo también apoyado, por ejemplo, en una mesa. No se debe hablar durante la toma y no se debería haber bebido café, fumado o haber hecho un ejercicio intenso en la media hora previa al registro. El brazo en donde se obtiene la medición debe estar descubierto (sin ropa) y el brazalete (manguito) del aparato debe estar a la altura del corazón.
En la primera consulta se debería tomar la presión en los dos brazos y repetir la toma unos minutos después en el brazo en donde se ha obtenido el mayor registro inicial, luego hacer el promedio entre las dos mediciones hechas en el mismo brazo.
Es importante mencionar por último que los registros de un solo día no nos avalan para hacer diagnóstico de hipertensión ya que para ello debemos constatar registros elevados en forma sostenida, o sea, luego de varias mediciones sucesivas en distintos días. Aquí también se cumple el refrán de: “una golondrina no hace verano”.

Como la presión elevada es un factor de riesgo claramente demostrado para muchas enfermedades vasculares, como la enfermedad coronaria (infartos) y los accidentes cerebro-vasculares (ACV), además de favorecer la aparición de insuficiencia cardíaca y renal y como durante muchos años puede no darte síntomas, aunque esté elevada, sería oportuno que aproveches cualquier contacto con algún médico, independientemente de su especialidad, para hacerte controlar la misma.
¡Pero en la escuela tenemos todas más de 130/80!
Lo común no es normal, es sólo común, así que: ¡A cuidarse!