¿A qué llamamos Golpe de Calor?

Es el aumento de la temperatura del cuerpo por una exposición prolongada al sol (insolación clásica) o por hacer ejercicios en ambientes calurosos o con poca ventilación al punto que el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento.
En estas situaciones el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura por los mecanismos habituales como la sudoración por lo que se produce un aumento de la temperatura corporal.

¿Cuáles son los síntomas?
Es importante estar alerta ante los siguientes síntomas y consultar al médico en caso de que aparezcan, en especial en el caso de las embarazadas, los bebés, los niños pequeños, los adultos mayores de 65 años y las personas con enfermedades crónicas:
• Temperatura mayor a 39º C (medida en la axila)
• Sudoración excesiva
• Piel seca
• Agotamiento, cansancio o debilidad
• Mareos o desmayo
• Dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos
• Dolores de cabeza (sensación de latido u opresión)

En los bebés además se puede evidenciar:
• La piel muy irritada por el sudor en el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona del pañal.
• Irritabilidad (llanto inconsolable en los más pequeños).

¿Quiénes son los más vulnerables?

Cualquier persona puede ser víctima de un golpe de calor. Sin embargo se debe tener especial cuidado con los siguientes grupos ya que tienen mayor riesgo de padecerlo:
• Bebés y niños especialmente menores de 1 año (ya que su cuerpo tiene menor capacidad para regular su temperatura)
• Bebés que padecen de fiebre por otras causas, o diarrea
• Personas con enfermedades crónicas (afecciones cardíacas, renales o neurológicas)
• Niños obesos o desnutridos
• Personas que tienen la piel muy quemada por el sol
• Personas mayores

¿Cómo prevenirlo?
Para evitar un golpe de calor en zonas y/o épocas de altas temperaturas, es importante:
• Evitar bebidas con cafeína o con azúcar en exceso
• Evitar bebidas muy frías o muy calientes
• Evitar comidas pesadas, preferí ingerir frutas y verduras.
• Tomá abundante agua durante el día
• Reducí la actividad física en los horarios de mayor calor.
• Permanecé en lugares ventilados y bajo sombra. Evitar bebidas con alcohol ya que aumentan la temperatura corporal y las pérdidas de líquido. No es conveniente tomar cerveza ante la sed y el calor.
• Evitar la actividad física intensa.

Con los más chicos:
• A los bebés se recomienda darle el pecho de manera más frecuente
• En aquellos mayores de 6 meses, ofrecerles continuamente líquidos, especialmente jugos naturales.
• Vestirlos con ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros.
• Bañarlos y mojarles el cuerpo con frecuencia.
• Evitar que se expongan al sol especialmente en el horario del mediodía.
• Uso de protectores solares adecuados.
• Mantenerlos en lugares bien ventilados o frescos
• Evite permanecer con ellos dentro de un vehículo estacionado y cerrado.

¿Cómo debemos actuar si ocurre?

Es importante actuar rápidamente. En primer lugar se debe intentar bajar la temperatura del cuerpo de la persona afectada, con hielo o con un baño en agua helada.
Además es importante:
• Ofrecer agua fresca (o incluso agua con una cucharadita de sal)
• Trasladar a la persona a un lugar fresco y ventilado
• No administrar medicamentos antifebriles
• No friccionar la piel con alcohol