1-7 de Agosto: Semana Mundial de la Lactancia Materna

La lactancia materna es importante ya que los lactantes alimentados de esta manera contraen menos enfermedades y están mejor nutridos que los que reciben otros alimentos con biberón.
Según los datos proporcionados por UNICEF, "La alimentación exclusiva con leche materna de todos los bebés durante los seis primeros meses de vida permitiría evitar alrededor de un millón y medio de muertes infantiles cada año y la salud y el desarrollo de otros varios millones mejoraría considerablemente."
También enfatiza sobre cómo la alimentación con sucedáneos, (como las preparaciones para lactantes o la leche de animales), es una amenaza para la salud del recién nacido. Lo cual puede ser particularmente grave si los padres carecen de medios para comprar la cantidad suficiente de sucedáneos, que suelen ser bastante caros, o no disponen siempre de agua limpia para diluirlos.

Casi todas las madres pueden amamantar. Por eso es importante que puedan recibir el aliento y el apoyo del padre, familiares, amigos, como así también de colegas, o instituciones, que puedan brindarles un ambiente propicio para llevarla a cabo.

¿Con qué frecuencia se debe amamantar al bebé?

Durante el primer mes de vida, el recién nacido debería alimentarse entre ocho y doce veces al día.
Si tiene la sensación de que está amamantando a su bebé con más frecuencia que alguien que ha optado por lactancia artificial, es posible que así sea ya que la leche materna se digiere con más facilidad que la leche artificial, lo que significa que avanza más deprisa por el sistema digestivo del bebé y, consecuentemente, tarda menos tiempo en tener hambre.
Asimismo, el hecho de amamantar frecuentemente al bebé favorece la producción de leche durante las primeras semanas. Cuando tienen entre uno o dos meses de vida, la mayoría de los bebés suelen hacer entre siete y nueve tomas diarias.
Hasta que se establezca la producción de leche, se deberá amamantar al bebé "a demanda" (cuando tenga hambre), lo que suele ser cada hora y media a tres horas. Conforme los recién nacidos crezcan, necesitarán mamar con menos frecuencia y desarrollarán un horario de lactancia más regular. Algunos maman cada 90 minutos, mientras que otros pueden aguantar dos o tres horas entre tomas consecutivas. Los recién nacidos no deben pasar más de unas cuatro horas sin alimentarse, ni siquiera por la noche.
Los intervalos entre tomas se cuentan desde el momento en que el bebé empieza a mamar (en vez de cuando termina) hasta el inicio de la próxima toma. Pero tanto usted como su hijo no tardarán en establecer un horario de lactancia más regular y predecible.

¿Cómo aumentar la producción de leche?

Se debe estimular el pecho: La succión del bebé o la extracción de leche con sacaleches son el mejor estímulo para la producción de la misma.
El bebé debe succionar frecuentemente, en forma adecuada (buena prendida al pecho) y vaciar correctamente los pechos para aumentar la bajada de leche.
La madre debe buscar la mejor posición para dar el pecho. Es importante que tanto el bebé como la mamá estén confortables en el momento de lactancia para favorecer la bajada de leche.
También es necesario una buena hidratación y alimentación de la madre, descansar mucho y disminuir el stress, factores que pueden disminuir la producción de leche.