Celiaquía, ¿enfermedad o condición?

La celiaquía es la intolerancia permanente al gluten, conjunto de proteínas presentes en el trigo, avena, cebada y centeno (TACC) y productos derivados de estos cuatro cereales. Pueden padecerla tanto niños como adultos.
Esta intolerancia produce una lesión en el revestimiento del intestino delgado, lo que altera o reduce su capacidad para absorber los nutrientes de los alimentos (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas).

La causa exacta de esta condición se desconoce, ya que en su patogenia intervienen factores ambientales, genéticos e inmunológicos. Se dice que la celiaquía es una condición autoinmune, es decir que el sistema de defensa de los celíacos reconocería al gluten como "extraño" o no perteneciente al organismo, lo que produciría anticuerpos o "defensas" contra el mismo que provocarían la lesión del intestino, destruyendo o atrofiando su mucosa, produciendo así una alteración en la absorción de los alimentos.

Actualmente, la incidencia es mayor en mujeres, que en varones y se presenta en personas que tienen predisposición genética a padecerla. Las personas con síndrome de Down tienen un riesgo cien veces mayor que el resto de la población de sufrir intolerancia al gluten.

Diagnóstico y Tratamiento
¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se realiza a través del dosaje de anticuerpos específicos en sangre, y el definitivo a través de la biopsia intestinal que se debe efectuar antes de iniciar el tratamiento.
La detección temprana y el tratamiento oportuno revisten fundamental importancia para evitar complicaciones secundarias de esta patología.

¿Cuál es el tratamiento?

En la actualidad no existe ningún tratamiento curativo para la celiaquía.
La retirada del gluten hace desaparecer los síntomas, pero no la sensibilidad a éste.
Esta condicion se trata a base de una dieta estricta con alimentos libres de gluten, y que incluya además, alimentos naturales como: leche, carnes, pescados, huevos, frutas, verduras, hortalizas, legumbres y cereales sin gluten (arroz y maíz).
Se debe tener precaución con los productos industrializados, ya que pueden contener gluten en su composición. Para ello es necesario consultar los listados de Alimentos y Medicamentos aptos.

Sintomatología

Se manifiesta a través de diferentes síntomas y signos, según la edad:
En niños: suele presentarse "diarrea crónica" (síndrome de mala absorción), vómitos reiterados, marcada distensión abdominal, falta de masa muscular, pérdida de peso, retraso del crecimiento, escasa estatura, cabello y piel secos, descalcificación, inapetencia, mal carácter o irritabilidad, alteraciones en el esmalte dental, dislexia, autismo, hiperactividad etc.

En adolescentes: dolor abdominal, falta de ánimo, rechazo a la actividad deportiva, retraso en el ciclo menstrual y frecuentemente baja talla comparativa con los hermanos o llamativamente menor en función de lo esperado por la altura de sus padres, retraso puberal, estreñimiento, queilitis angular, aftas recurrentes, anemia ferropénica, cefaleas, etc.

En adultos: osteoporosis, fracturas, artritis, diarreas, estreñimiento, desnutrición, abortos espontáneos, hijos recién nacidos con bajo peso, impotencia, infertilidad, pérdida de peso, anemia ferropénica, caída del cabello, colon irritable, menopausia precoz, astenia, depresión, epilepsia, neuropatías periféricas, cáncer digestivo, etc.