Gripe y Catarro.. Aliados del Frío

Estudios recientes han demostrado que el rinovirus, principal responsable de los resfriados, se reproduce mejor en el ambiente más fresco de la nariz que a la temperatura superior de los pulmones, incrementando así las posibilidades de infección.
Lo mismo ocurre con el influenzavirus, el virus de la gripe, que sobrevive durante más tiempo gracias al aire frío y seco del invierno.

Pese a que con frecuencia se afirma que la evidente relación entre catarros e invierno se debe a que la gente convive más tiempo en espacios cerrados o a que los centros educativos están abiertos, es innegable que las bajas temperaturas facilitan la propagación de estas enfermedades: El impacto del frío sobre el sistema inmune disminuye su capacidad de protección y favorece así la proliferación del rinovirus , por lo tanto, hace que al bajar la temperatura se produzcan más resfriados.

Para anticiparnos a estas y a otras enfermedades, es importante tener en cuenta algunas recomendaciones por parte de los especialistas para sobrellevar los días de frío.

Vacunación

Lo más importante y el primer paso para cuidarse del frío es vacunarse. Debemos resaltar la importancia de la vacuna sobre todo para ciertas personas dentro de los grupos de riesgo. Mujeres embarazadas, personal de salud, niños de 6 meses a 4 años y personas mayores de
cinco a 64 años con enfermedades crónicas o inmunocomprometidas deberían sí o sí recurrir a la vacuna.

Abrigo y calefacción

Es de suma importancia mantenerse abrigado frente a las bajas temperaturas. "Nuestro frío es muy húmedo y eso te obliga a estar bien abrigado".
También es importante acondicionar las casas para optimizar los mecanismo de calefacción. Instalar persianas y burletes en las ventanas son algunas medidas que pueden simplificar el proceso de calefacción de una casa y a su vez ahorrar en el proceso.

Comer comida "de verdad"

Un aliado importante para combatir el frío y las enfermedades que éste genera son los alimentos. Por eso, la ingesta de frutas y verduras de estación es un factor vital.

Los cítricos (naranja, pomelo, mandarina, kiwi) u otros alimentos como el tomate son fuentes importante de vitamina C, necesaria para tener un sistema inmunitario adecuado, indicó Curuchet. Además, explicó que no es necesario tomar complementos vitamínicos si se consume frutas de este tipo dado que el requerimiento diario de esta vitamina es de entre 40 y 60 mg (dos naranjas por día, por ejemplo).

Un gran mito sobre las comidas de invierno, es la idea de que en los meses de frío se necesitan más calorías.En nuestra latitud no es así porque no aumenta el requerimiento energético de una manera considerable por estar expuestos al frío. Por eso se aconseja platos calientes y caseros, pero no exceso.

Las bajas temperaturas aumentan la presión arterial, por lo que población que es hipertensa debe evitar la sal agregada en las preparaciones y la comida chatarra.
Por eso insistimos en evitar la comida industrializada, productos ultraprocesados que tienen grandes cantidades de grasa y azúcar como las sopas instantáneas, fiambres y embutidos deben consumirse poco.

Higiene

Otra de las medidas preventivas que se pueden tomar para evitar la propagación de la gripe es lavarse las manos con agua y jabón de manera continúa. También el uso de alcohol en gel, sobre todo luego de manipular dinero, estornudar, estrecharse las manos con otra persona o circular en transporte público es importante.
Utilizar pañuelos desechables para taparse la boca al estornudar y limpiarse la mucosidad en seguida luego del estornudo es crucial para evitar la propagación de virus y bacterias.

Deporte

Si bien es común realizar deporte el aire libre en verano, en invierno las bajas temperaturas significan una resistencia común incluso hasta para los deportistas más valientes y sacrificados. Las personas no deben dejar de hacer deporte, pero si no someterse a ambientes de frío extremo o a salir con lluvia.
También, una vez finalizada la sesión deportiva es recomendable quitarse la ropa mojada de sudor, bañarse y volver a abrigarse con ropa limpia y seca.

También se debe evitar estar muy abrigado en ambientes calefaccionados ya que esto podría provocar sudoración y luego, al exponerse nuevamente al frío de afuera, el sudor podría enfriarse y desestabilizar la temperatura corporal.