SALUD BUCAL: Cómo cuidarla.

Es a partir de los 6 meses de edad, cuando comienzan a salir los dientes temporales que debemos comenzar a cuidar de nuestra salud bucal; para eso es necesario cepillarse bien los dientes.
Se debe usar tanto el cepillo dental, como crema con flúor y seda dental para prevenir las caries y las enfermedades de las encías.

Cuál es la forma correcta del cepillado:
La crema dental se usa en cantidades menores al tamaño de una lenteja.
Para que tenga efecto, retire primero solo con el cepillo dental los residuos de alimentos; coloque después la cantidad mínima de crema y busque aplicarla por todas las caras de todos los dientes.
Elimine los excesos de crema sin enjuagarse abundantemente con agua, para favorecer que el flúor de la crema haga su efecto tópico en la superficie de los dientes. No se coma los excesos de crema.

Autorevisión de la boca:
Es necesario estar atentos y poder reconocer condiciones fuera de lo común como:
- Heridas que no curan en dos semanas.
- Lesiones que aumentan en tamaño con el tiempo en vez de sanar.
-Posibles sangrados.
- Dolor y cambios en la sensibilidad de dientes o de los demás tejidos como labios, lengua, paladar, entre otros.
La autorevisión ayuda en todo momento a controlar complicaciones de manera oportuna, sobre todo si las personas son diabéticas, hipertensas, tienen condición de discapacidad, o si las mujeres están en estado de embarazo.
Al notar algo fuera de lo normal, lo recomendable es consultar con un especialista para realizar una revisión odontológica.

Consulta odontológica:
Lo aconsejable es realizarla mínimo dos veces al año
- Los servicios odontológicos nos orientan sobre los cuidados para mantener adecuados cuidados bucales.
- Además de tratarlo, le brinden orientación sobre los cuidados bucales que requiere según su situación de salud.
- Garantizan la prevención y atención oportuna y de calidad.

No fumar y limitar el consumo de alcohol.
Además de otras consecuencias que pueden provocar en nuestro organismo, estos hábitos también perjudican nuestra salud dental, y un buen cuidado de la misma pueden reducir el riesgo de:
- Enfermedad periodontal (enfermedades de las encías y de las estructuras de soporte, que llevan a que se acumulen cálculos
dentales, se presente sangrado sin causa aparente, se muevan y pierdan los dientes).
- Alteraciones en la cicatrización de heridas en la boca.
- Cáncer bucal.

Otros puntos a tener en cuenta:

  • La higiene bucal se debe reforzar cuando hay aparatos de ortodoncia, prótesis dentales o perforaciones corporales (como piercings) y se debe hacer limpieza adecuada de estos elementos.
  • Dormir con residuos de alimentos en la boca incrementa el riesgo de caries dental. Lleve a cabo la rutina de higiene de la boca después de cada comida.
  • El consumo de tabaco es una de las principales causas de enfermedades orales y afecciones bucodentales, incluyendo el cáncer de la cavidad oral, el cáncer de faringe, presencia de enfermedad periodontal, pérdida de dientes y otras alteraciones malignas y premalignas.
  • No fumar o dejar de hacerlo reduce las manchas en los dientes, el mal aliento, las enfermedades de las encías y el riesgo de padecer cáncer de la boca.
  • Al menos una vez a la semana, revise con ayuda de un espejo los tejidos de la boca como dientes, encías, lengua, piso de boca debajo de la lengua, parte interna de las mejillas, labios, paladar y encías; ante cualquier alteración consultar con su odontólogo.

Los planes de beneficios garantizan la consulta por odontólogo general y por especialista, para todas las edades y personas (desde el recién nacido, la mujer gestante y hasta los adultos mayores, y sin ninguna distinción).
Los servicios y los profesionales deben resolver las inquietudes sobre cuidado bucal; también deben prestar atención de prevención, diagnóstico, tratamiento y en algunos casos, de rehabilitación.