A través de una dinámica grupal e interdisciplinaria, los Encuentros de Apoyo a la Lactancia brindan un espacio de contención, intercambio y acompañamiento para quienes amamantan y su entorno afectivo. La Lcda. Paula Salgado, coordinadora del Programa de Lactancia Materna de Osdop, explica cómo se desarrollan estos encuentros y por qué la participación de las familias resulta fundamental para construir redes de apoyo y cuidado durante esta etapa.
Los Encuentros de Apoyo a la Lactancia tienen una dinámica diferente a los otros talleres. ¿Cómo se desarrollan?
Están centrados en el acompañamiento y el intercambio de experiencias. A diferencia de las clases teóricas o expositivas, no parten de temas predeterminados, sino de las vivencias y necesidades de quienes participan. La dinámica es horizontal y participativa: compartir experiencias, escuchar otras realidades y poner en común dudas y dificultades permite anticipar desafíos, encontrar apoyo entre pares y reforzar la importancia de contar con acompañamiento especializado. Los grupos funcionan tanto como espacio de información como de sostén emocional y social.
¿Qué acompañamiento se brinda a las familias durante esta etapa?
El espacio busca dar continuidad al acompañamiento especializado en lactancia después del nacimiento de las y los bebés. Dentro del Programa de Lactancia de Osdop, complementa las consultas individuales con puericultoras, porque entendemos que el intercambio grupal también enriquece la experiencia de maternar y criar.
La convocatoria no está dirigida solo a madres, sino también a otros miembros de la familia. ¿Por qué es importante incluirlos?
La lactancia no depende únicamente de quien amamanta: el entorno cercano influye profundamente en cómo se vive y sostiene esa experiencia. La participación de parejas, abuelas, abuelos, amistades y otras personas cuidadoras fortalece la red de apoyo emocional y práctico. Acompañar en las tareas cotidianas, favorecer el descanso o sostener momentos difíciles puede hacer una gran diferencia.
Además, cuando la familia participa de estos espacios es más fácil construir información compartida sobre lactancia, crianza y cuidados. Esto favorece decisiones respetadas, genera empatía y disminuye el aislamiento. También promueve una distribución equitativa de las tareas de cuidado y reconoce distintas configuraciones familiares y formas de acompañar la crianza.
¿Cómo es el proceso de inscripción y quiénes pueden participar?
Pueden participar todas las afiliadas inscriptas en el PMI, junto con sus bebés y familias. La inscripción se realiza a través del formulario difundido en las redes sociales de Osdop. Luego se envía el enlace para ingresar al encuentro virtual.
Es importante aclarar que los encuentros no son arancelados. Las afiliadas al PMI pueden participar tanto de los Encuentros de Apoyo a la lactancia como de los talleres de Preparación para la lactancia, además de poder hacer consultas individuales con el equipo de puericultoras de Osdop. Todos estos espacios forman parte del Programa de Lactancia de Osdop y tienen cobertura total. Para participar solo deben comunicarse a lactancia@osdop.org.ar
¿Pueden participar personas que hayan interrumpido la lactancia o estén atravesando dificultades para sostenerla?
Por supuesto. El espacio está abierto a todas las familias con bebés, independientemente de su forma de alimentación o de sus prácticas de crianza. De hecho, cuando existen dificultades para sostener la lactancia, recomendamos especialmente participar de estos encuentros y complementarlos, si es necesario, con una consulta individual junto a una puericultora del equipo.
Muchas veces las expectativas no coinciden con la experiencia real. ¿Cómo trabajan esa situación?
Trabajamos mucho sobre las expectativas porque, con frecuencia, la experiencia real difiere de la imagen idealizada de la lactancia que suele circular socialmente. Desde el inicio buscamos brindar información clara y realista: la lactancia puede ser una experiencia gratificante, pero también implica aprendizaje, cansancio, dudas y momentos de frustración. El acompañamiento se centra en validar lo que le sucede a cada persona, sin juzgar ni imponer una única manera de vivirla.
También se abordan temas concretos como el dolor inicial, la demanda frecuente, los cambios emocionales y la presión externa. Además, promovemos el intercambio entre familias para visibilizar experiencias diversas y comprender que no existe una única forma “correcta” o perfecta de atravesar la lactancia. El objetivo es que cada familia pueda transitar la lactancia con información, contención y libertad para tomar decisiones acordes a su realidad y bienestar.
¿Cuáles son las dificultades que más motivan a las familias a participar de los encuentros?
Muchas familias llegan cuando la experiencia está generando sufrimiento emocional, sentimientos de culpa, aislamiento o conflictos en la dinámica familiar. También son frecuentes el cansancio extremo, la angustia, la sensación de desborde o la inseguridad frente a los cuidados cotidianos. Entre otros casos no existe una dificultad puntual, sino la necesidad de contar con un espacio para hacer preguntas, sentirse escuchadas y ganar confianza.
Los encuentros están coordinados por una puericultora y una psicóloga. ¿Qué aporta este abordaje interdisciplinario?
Permite acompañar la lactancia contemplando tanto los aspectos físicos y prácticos como los emocionales y vinculares. La puericultora aporta herramientas específicas sobre lactancia, alimentación, agarre, producción de leche y cuidados del bebé. La psicóloga, en cambio, trabaja sobre las emociones, las expectativas, los cambios subjetivos y las dinámicas familiares que atraviesan el posparto. Este trabajo interdisciplinario favorece una mirada integral que busca cuidar el bienestar de la persona que amamanta, del bebé y de su entorno familiar.
¿Por qué se habla de un espacio de cuidado respetuoso? ¿Qué implica en la práctica?
El acompañamiento en lactancia no se centra solo en indicar qué hacer o corregir prácticas, sino en escuchar y acompañar desde la realidad de cada familia, respetando sus tiempos, necesidades y decisiones. En la práctica, implica brindar información basada en evidencia, sin juzgar ni imponer modelos únicos. La escucha activa, el respeto por las emociones y la construcción de confianza permiten entender que cada experiencia está atravesada por factores físicos, emocionales, sociales y culturales. El objetivo no es alcanzar una lactancia “exitosa”, sino acompañar procesos más saludables y sostenibles.
¿Qué aspectos de la crianza respetuosa consideran importantes para acompañar la lactancia?
La crianza respetuosa y la lactancia contemplan el bienestar del bebé, de quien amamanta y de su entorno afectivo. Aspectos como la escucha, el vínculo afectivo y el respeto por los tiempos de cada bebé y cada familia son fundamentales para construir un entorno de cuidado libre de exigencias rígidas o juicios.
También se trabaja sobre la importancia de responder de manera sensible a las necesidades del bebé y comprender que la lactancia no es solo alimentación, sino también vínculo, comunicación y regulación emocional. Al mismo tiempo, se reconoce que quienes cuidan también necesitan descanso, apoyo y contención.
¿De qué manera influye el entorno emocional en el sostenimiento de la lactancia?
Cuando la persona que amamanta se siente acompañada, escuchada y contenida, suele atravesar el proceso con mayor confianza y menos estrés. Por el contrario, la sobrecarga, las críticas, la presión o la falta de apoyo pueden generar angustia, cansancio y dificultades para sostener la lactancia de manera saludable. La salud mental, el descanso, la distribución de las tareas de cuidado y el clima emocional del entorno forman parte de este proceso. Por eso, el acompañamiento de la familia y la red cercana tiene un impacto directo en la experiencia.
¿Qué valor tiene compartir experiencias con otras familias?
Escuchar otras vivencias suele generar alivio, identificación y mayor confianza para atravesar momentos de incertidumbre. El grupo se convierte en una red de apoyo emocional donde compartir experiencias, sentirse comprendidas y descubrir que muchas dudas y dificultades son comunes. Esto fortalece la confianza en las propias capacidades de cuidado y crianza.
¿Qué le puede brindar el Encuentro a las familias que todavía no se animan a compartir sus experiencias?
Muchas familias llegan con dudas, miedo, vergüenza o sensación de estar desbordadas. Justamente, estos espacios existen para acompañar esos momentos desde el respeto y la escucha. Cada persona participa a su propio ritmo: algunas necesitan hablar mucho y otras prefieren escuchar, y ambas formas son válidas.
Pedir apoyo no es una señal de debilidad, sino una forma de cuidado. La maternidad, la crianza y la lactancia pueden ser experiencias intensas y desafiantes, y atravesarlas en compañía suele hacerlas más amables y sostenibles en el tiempo.
Para acceder a la atención, las afiliadas deben comunicarse al mail lactancia@osdop.org.ar.
Si sos afiliada inscripta en el PMI podés anotarte al Ciclo de Talleres Virtuales del Programa de Lactancia.


