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	<title>Osdop</title>
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	<description>Obra Social de Docentes Particulares</description>
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	<title>Osdop</title>
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		<title>Cuidar el corazón</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/prevencion/cuidar-el-corazon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Sep 2026 11:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[Factores de Riesgo]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Reconocer una emergencia cardiovascular es importante, pero cuidar el corazón empieza antes de que aparezca una urgencia. Conocer los factores [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.osdop.org.ar/prevencion/cuidar-el-corazon/">Cuidar el corazón</a> se publicó primero en <a href="https://www.osdop.org.ar">Osdop</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Reconocer una emergencia cardiovascular es importante, pero cuidar el corazón empieza antes de que aparezca una urgencia. Conocer los factores de riesgo, realizar los controles indicados y sostener hábitos saludables son algunas de las herramientas que ayudan a prevenir las enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos.&nbsp;</p>



<h4 class="wp-block-heading">Cuando el cuerpo no da señales</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos factores de riesgo cardiovascular pueden avanzar durante años sin producir molestias. La persona puede sentirse bien y, sin embargo, tener alteraciones que aumentan la posibilidad de desarrollar una enfermedad cardiovascular.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La hipertensión arterial es uno de los ejemplos más frecuentes. En la mayoría de los casos no provoca síntomas y la única manera de detectarla es medir la presión arterial. Cuando no se diagnostica ni se trata adecuadamente, puede aumentar la posibilidad de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular (ACV), entre otras complicaciones.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo similar puede ocurrir con el colesterol elevado y las alteraciones de la glucemia, que también pueden pasar inadvertidos durante mucho tiempo. Por eso, sentirse bien no siempre significa estar saludable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los controles de salud permiten detectar estas alteraciones y evaluar si es necesario tomar alguna medida. No todas las personas necesitan los mismos estudios ni hacerlos con la misma frecuencia: las indicaciones médicas dependen de las características, la edad y los antecedentes de cada persona.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Pequeños hábitos sostenidos en el tiempo</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">La prevención cardiovascular no se reduce a una única decisión ni exige cambiar toda la rutina de un día para el otro. Se trata, más bien, de incorporar hábitos que puedan mantenerse en el tiempo.&nbsp;</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Moverse más</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">La actividad física regular beneficia directamente al corazón y también ayuda a prevenir o mejorar algunos de los factores de riesgo, como la hipertensión y el exceso de peso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En las personas adultas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda al menos 150 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada, como caminar a paso rápido, andar en bicicleta o nadar. También pueden realizarse 75 minutos de actividad intensa o una combinación equivalente de ambas. A esto se suman ejercicios para fortalecer los principales grupos musculares al menos dos días por semana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero alcanzar esos tiempos no significa empezar con una rutina exigente. Para quien lleva una vida sedentaria, caminar más, moverse durante el día y pasar menos tiempo sentado representa un buen punto de partida. La OMS lo resume de una manera sencilla: algo de actividad física es mejor que ninguna.</p>



<ol start="2" class="wp-block-list">
<li>Comer variado también es cuidar el corazón</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">Una alimentación saludable no consiste en eliminar determinados alimentos, sino en mirar la dieta en su conjunto. Frutas y verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas sin sal, pescado, otras fuentes de proteínas y aceites vegetales pueden formar parte de un patrón de alimentación variado y equilibrado.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al mismo tiempo, conviene reducir el consumo de productos con azúcares agregados, grasas trans y exceso de grasas saturadas, además de fiambres, embutidos y otras carnes procesadas. También es recomendable moderar el consumo de carnes rojas y de alimentos ultraprocesados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cantidad de sal merece una consideración especial. Su consumo habitual puede favorecer el aumento de la presión arterial y, por eso, la OMS recomienda que las personas adultas consuman menos de 5 gramos de sal por día, equivalentes a menos de 2 gramos de sodio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alimentarse mejor y mantenerse físicamente activo también puede contribuir a alcanzar o mantener un peso saludable, previniendo o mejorando factores como la hipertensión y la diabetes. En este sentido, no siempre hay que pensar en grandes descensos de peso: cambios modestos y sostenidos también pueden beneficiar la salud cardiovascular.</p>



<ol start="3" class="wp-block-list">
<li>Moderar el alcohol y evitar el tabaco</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">Durante mucho tiempo, el vino fue asociado a ciertos beneficios para el corazón. Sin embargo, ninguna bebida alcohólica es necesaria para cuidar la salud cardiovascular. Reducir su consumo puede favorecer la presión arterial y el bienestar general, mientras que beber en exceso aumenta el riesgo de padecer distintos problemas de salud.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, fumar provoca inflamación y favorece la formación de coágulos sanguíneos, lo que incrementa la posibilidad de sufrir un infarto. Evitar la exposición al humo del tabaco también es importante para proteger la salud.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para quienes fuman, <a href="https://www.osdop.org.ar/adicciones/">buscar acompañamiento profesional</a> puede facilitar el proceso y aumentar las posibilidades de dejar el hábito de manera definitiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuidar la salud cardiovascular no implica transformar todos los hábitos de un día para el otro. Los cambios pueden formar parte de un proceso gradual, con objetivos posibles de sostener en la vida cotidiana. La prevención se construye con decisiones que, mantenidas a lo largo del tiempo, pueden reducir el riesgo y contribuir mejorar la salud.</p>



<h4 class="wp-block-heading">El tratamiento también es prevención</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando existe un diagnóstico de enfermedad cardiovascular o aparece un factor de riesgo, mantener bajo seguimiento también forma parte de la protección del corazón.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el equipo de salud indica un tratamiento, es importante seguir las pautas y no suspender ni modificar la medicación por cuenta propia. Los controles periódicos permiten evaluar la evolución y realizar los ajustes que sean necesarios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Querés saber <a href="https://www.osdop.org.ar/sin-categoria/infarto/" data-type="link" data-id="https://www.osdop.org.ar/sin-categoria/infarto/">las señales de infarto</a>? Podés leer más notas sobre salud y prevención en nuestro&nbsp;<a href="https://www.osdop.org.ar/bienestar/" target="_blank" rel="noopener">blog&nbsp;<strong>BienEstar</strong></a>. También te invitamos a seguirnos por&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/osdop_nacion/" target="_blank" rel="noopener">Instagram</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/Osdop/" target="_blank" rel="noopener">Facebook</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fuentes</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.argentina.gob.ar/node/26336">Ministerio de Salud de la Nación</a></li>



<li><a href="https://www.who.int/es/health-topics/cardiovascular-diseases#tab=tab_1">Organización Mundial de la Salud (OMS)</a></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Arnett, D. K., Blumenthal, R. S., Albert, M. A., et al.&nbsp;(2019). 2019 ACC/AHA guideline on the primary prevention of cardiovascular disease. <em>Circulation, 140</em>(11), e596–e646. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000000678">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000000678</a>.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Bull, F. C., Al-Ansari, S. S., Biddle, S., et al.&nbsp;(2020). World Health Organization 2020 guidelines on physical activity and sedentary behaviour. <em>British Journal of Sports Medicine, 54</em>(24), 1451–1462. En <a href="https://doi.org/10.1136/bjsports-2020-102955">https://doi.org/10.1136/bjsports-2020-102955</a>.</li>



<li>Gulati, M., Levy, P. D., Mukherjee, D., et al.&nbsp;(2021). 2021 AHA/ACC guideline for the evaluation and diagnosis of chest pain. <em>Circulation, 144</em>(22), e368–e454. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001029">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001029</a>.</li>



<li>Lichtenstein, A. H., Appel, L. J., Vadiveloo, M., et al.&nbsp;(2021). 2021 dietary guidance to improve cardiovascular health: A scientific statement from the American Heart Association. <em>Circulation, 144</em>(23), e472–e487. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001031">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001031</a>.</li>



<li>Magnussen, C., Ojeda, F. M., Leong, D. P., et al.&nbsp;(2023). Global effect of modifiable risk factors on cardiovascular disease and mortality. <em>The New England Journal of Medicine, 389</em>(14), 1273–1285. En <a href="https://doi.org/10.1056/NEJMoa2206916">https://doi.org/10.1056/NEJMoa2206916</a>.</li>



<li>Magnussen, C., Ojeda, F. M., Leong, D. P., et al.&nbsp;(2025). Global effect of cardiovascular risk factors on lifetime estimates. <em>The New England Journal of Medicine</em>. En <a href="https://doi.org/10.1056/NEJMoa2415879">https://doi.org/10.1056/NEJMoa2415879</a>.</li>



<li>Piano, M. R., et al.&nbsp;(2025). Alcohol use and cardiovascular disease: A scientific statement from the American Heart Association. <em>Circulation</em>. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001341">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001341</a>.</li>



<li>Visseren, F. L. J., Mach, F., Smulders, Y. M., et al.&nbsp;(2021). 2021 ESC guidelines on cardiovascular disease prevention in clinical practice. <em>European Heart Journal, 42</em>(34), 3227–3337. En <a href="https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehab484">https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehab484</a>.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Infarto: conocer las señales puede hacer la diferencia</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/sin-categoria/infarto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 22 Sep 2026 13:56:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[hábitos saludables]]></category>
		<category><![CDATA[hipertensión arterial]]></category>
		<category><![CDATA[infarto]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cuando se habla de infarto, suele pensarse en un dolor intenso en el pecho. Sin embargo, no siempre se presenta [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Cuando se habla de infarto, suele pensarse en un dolor intenso en el pecho. Sin embargo, no siempre se presenta de esa manera. Conocer sus posibles señales permite reconocer una situación de emergencia y solicitar atención médica a tiempo, cuando cada minuto puede ser importante.</p>



<h4 class="wp-block-heading">¿Cómo reconocer un posible infarto?</h4>



<p class="wp-block-paragraph">El síntoma más conocido es el dolor, la presión o una molestia en el centro del pecho. Puede mantenerse durante varios minutos, desaparecer y volver a aparecer. Pero un infarto también puede provocar mareos, falta de aire, sudor frío, náuseas o vómitos. En algunos casos, puede manifestarse como una debilidad o un cansancio inusual.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La molestia también puede extenderse hacia uno o ambos brazos, la espalda, el cuello, la mandíbula o la parte alta del abdomen. Estos síntomas pueden presentarse con o sin dolor en el pecho y no necesariamente aparecen todos juntos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, las manifestaciones pueden variar según la persona. En las mujeres, los adultos mayores y las personas con diabetes, un infarto suele presentarse sin dolor en el pecho y con señales menos evidentes.&nbsp;</p>



<h4 class="wp-block-heading">¿Qué hacer ante una posible emergencia?</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Ante síntomas que puedan indicar un infarto, es importante no esperar a que desaparezcan por sí solos. En estas situaciones, el tiempo es fundamental para que la persona reciba una evaluación médica y, si es necesario, el tratamiento adecuado lo antes posible. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras llega&nbsp; la asistencia, la persona debe permanecer acompañada. Aunque los síntomas sean leves o hayan mejorado después de unos minutos, no deben ignorarse: es importante realizar una consulta médica de urgencia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Te recomendamos leer más notas sobre salud y prevención en nuestro <a href="https://www.osdop.org.ar/bienestar/" target="_blank" rel="noopener">blog <strong>BienEstar</strong></a>. También te invitamos a seguirnos por <a href="https://www.instagram.com/osdop_nacion/" target="_blank" rel="noopener">Instagram</a> y <a href="https://www.facebook.com/Osdop/" target="_blank" rel="noopener">Facebook</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fuentes</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.argentina.gob.ar/node/26336">Ministerio de Salud de la Nación</a></li>



<li><a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/stroke">Organización Mundial de la Salud (OMS)</a></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Arnett, D. K., Blumenthal, R. S., Albert, M. A., et al. (2019). 2019 ACC/AHA guideline on the primary prevention of cardiovascular disease. <em>Circulation, 140</em>(11), e596–e646. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000000678">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000000678</a>.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Bull, F. C., Al-Ansari, S. S., Biddle, S., et al. (2020). World Health Organization 2020 guidelines on physical activity and sedentary behaviour. <em>British Journal of Sports Medicine, 54</em>(24), 1451–1462. En <a href="https://doi.org/10.1136/bjsports-2020-102955">https://doi.org/10.1136/bjsports-2020-102955</a>.</li>



<li>Gulati, M., Levy, P. D., Mukherjee, D., et al. (2021). 2021 AHA/ACC guideline for the evaluation and diagnosis of chest pain. <em>Circulation, 144</em>(22), e368–e454. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001029" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001029</a>.</li>



<li>Lichtenstein, A. H., Appel, L. J., Vadiveloo, M., et al. (2021). 2021 dietary guidance to improve cardiovascular health: A scientific statement from the American Heart Association. <em>Circulation, 144</em>(23), e472–e487. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001031">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001031</a>.</li>



<li>Magnussen, C., Ojeda, F. M., Leong, D. P., et al. (2023). Global effect of modifiable risk factors on cardiovascular disease and mortality. <em>The New England Journal of Medicine, 389</em>(14), 1273–1285. En <a href="https://doi.org/10.1056/NEJMoa2206916">https://doi.org/10.1056/NEJMoa2206916</a>.</li>



<li>Magnussen, C., Ojeda, F. M., Leong, D. P., et al. (2025). Global effect of cardiovascular risk factors on lifetime estimates. <em>The New England Journal of Medicine</em>. En <a href="https://doi.org/10.1056/NEJMoa2415879">https://doi.org/10.1056/NEJMoa2415879</a>.</li>



<li>Piano, M. R., et al. (2025). Alcohol use and cardiovascular disease: A scientific statement from the American Heart Association. <em>Circulation</em>. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001341">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001341</a>.</li>



<li>Visseren, F. L. J., Mach, F., Smulders, Y. M., et al. (2021). 2021 ESC guidelines on cardiovascular disease prevention in clinical practice. <em>European Heart Journal, 42</em>(34), 3227–3337. En <a href="https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehab484">https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehab484</a>.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>¿Por qué el sarampión vuelve a ser una preocupación?</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/sarampion-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Sep 2026 13:36:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Epidemiología]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Ambiente y Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
		<category><![CDATA[vacunación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Durante los últimos meses, el sarampión volvió a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria internacional. Los brotes registrados [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/sarampion-2/">¿Por qué el sarampión vuelve a ser una preocupación?</a> se publicó primero en <a href="https://www.osdop.org.ar">Osdop</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Durante los últimos meses, el sarampión volvió a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria internacional. Los brotes registrados en distintas regiones y la circulación internacional de viajeros aumentaron las posibilidades de que el virus llegue a países como Argentina, donde su transmisión endémica había sido interrumpida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2026, Guatemala, México, Estados Unidos y Canadá concentran la mayor cantidad de casos registrados en América. A fines de julio, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reportó 47 mil casos confirmados y 48 muertes, y alertó sobre el alto riesgo de circulación en la región.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre los principales factores se encuentran las brechas en la vacunación, ya que es necesario alcanzar y mantener una cobertura del 95 % con dos dosis para interrumpir la transmisión. En nuestro país, el Ministerio de Salud informó que las coberturas de vacunación contra el sarampión se encuentran por debajo de este nivel.&nbsp;</p>



<h4 class="wp-block-heading">¿Qué es el sarampión?</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El sarampión es una de las enfermedades infecciosa más contagiosa. El virus se transmite, principalmente, a través de las partículas que una persona infectada elimina al toser, estornudar o hablar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los primeros síntomas suelen aparecer entre 7 y 14 días después del contagio. Generalmente, el cuadro comienza con fiebre alta, decaimiento, tos seca, secreción nasal y conjuntivitis. Después de unos días, aparece el sarpullido rojizo que caracteriza la enfermedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El sarpullido suele comenzar en la cara y detrás de las orejas, y luego puede extenderse hacia el cuello, el tronco y las extremidades. Esta forma de aparición y propagación permite diferenciar al sarampión de otros cuadros, como algunas alergias en las que la erupción se presenta en distintas partes del cuerpo.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img data-recalc-dims="1" fetchpriority="high" decoding="async" width="724" height="1024" src="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro1-NotaSarampion.png?resize=724%2C1024&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-9096" style="aspect-ratio:0.707037568285165;width:427px;height:auto" srcset="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro1-NotaSarampion-scaled.png?resize=724%2C1024&amp;ssl=1 724w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro1-NotaSarampion-scaled.png?resize=212%2C300&amp;ssl=1 212w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro1-NotaSarampion-scaled.png?resize=767%2C1085&amp;ssl=1 767w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro1-NotaSarampion-scaled.png?resize=1086%2C1536&amp;ssl=1 1086w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro1-NotaSarampion-scaled.png?resize=1448%2C2048&amp;ssl=1 1448w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro1-NotaSarampion-scaled.png?w=1811&amp;ssl=1 1811w" sizes="(max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ante fiebre y erupción se recomienda hacer una consulta médica, especialmente si hay antecedentes recientes de viaje o contacto con una persona contagiada. Por su parte, el Ministerio de Salud estableció que los casos sospechosos de sarampión deben notificarse de manera obligatoria e inmediata.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" width="1024" height="849" src="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro2-NotaSarampion.png?resize=1024%2C849&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-9097" style="aspect-ratio:1.206117372130715;width:838px;height:auto" srcset="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro2-NotaSarampion-scaled.png?resize=1024%2C849&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro2-NotaSarampion-scaled.png?resize=300%2C249&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro2-NotaSarampion-scaled.png?resize=767%2C636&amp;ssl=1 767w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro2-NotaSarampion-scaled.png?resize=1536%2C1274&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro2-NotaSarampion-scaled.png?resize=2048%2C1698&amp;ssl=1 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h4 class="wp-block-heading">¿Por qué es fundamental la vacunación?</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque muchas personas se recuperan del sarampión sin complicaciones, la enfermedad puede provocar cuadros graves de neumonía, convulsiones y encefalitis. En algunos casos, el virus puede ser mortal.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Evitar el contacto con personas enfermas o tener precaución al viajar a lugares con circulación del virus puede reducir las posibilidades de exposición. Sin embargo, la vacunación es la principal herramienta para prevenir el sarampión y evitar la transmisión.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, es importante revisar el carnet de vacunación y consultar al equipo de salud si faltan dosis o no existe constancia de haberlas recibido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las vacunas incluidas en el <a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2026-03-10_calendario_nacional_vacunacion_70x50_web.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Calendario Nacional de Vacunación</a> se aplican de manera gratuita en centros de salud, vacunatorios y hospitales públicos.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" width="1024" height="723" src="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro3-NotaSarampion.png?resize=1024%2C723&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-9098" srcset="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro3-NotaSarampion-scaled.png?resize=1024%2C723&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro3-NotaSarampion-scaled.png?resize=300%2C212&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro3-NotaSarampion-scaled.png?resize=767%2C542&amp;ssl=1 767w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro3-NotaSarampion-scaled.png?resize=1536%2C1085&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro3-NotaSarampion-scaled.png?resize=2048%2C1447&amp;ssl=1 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Fuentes:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.argentina.gob.ar/salud/boletin-epidemiologico-nacional/comunicaciones-epidemiologicas" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ministerio de Salud de la Nación</a></li>



<li><a href="https://www.paho.org/es/documentos/informe-situacion-6-sarampion-region-americas-2-julio-2026" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS).</a></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Te invitamos leer también <a href="https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/sarampion/" data-type="link" data-id="https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/sarampion/">¿Qué es el sarampión y cómo prevenirlo?</a>. Seguinos en <a href="https://www.instagram.com/osdop_nacion/" target="_blank" rel="noopener">Instagram</a> y <a href="https://www.facebook.com/Osdop/" target="_blank" rel="noopener">Facebook</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/sarampion-2/">¿Por qué el sarampión vuelve a ser una preocupación?</a> se publicó primero en <a href="https://www.osdop.org.ar">Osdop</a>.</p>
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		<title>Pantallas: desconectar también es una forma de cuidar la salud</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/salud-ambiental/pantallas-desconectar-tambien-es-una-forma-de-cuidar-la-salud/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 10 Aug 2026 12:56:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medio Ambiente y Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Salud Mental]]></category>
		<category><![CDATA[hábitos saludables]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La tecnología acompaña casi todos los momentos del día. Permite resolver trámites, estudiar a distancia, mantenerse en contacto con personas [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La tecnología acompaña casi todos los momentos del día. Permite resolver trámites, estudiar a distancia, mantenerse en contacto con personas que están lejos o acceder a información en cuestión de segundos. Una pantalla puede recordar un turno médico, guiar una rutina de ejercicios o ayudar a preparar una receta. Pero también irrumpe con promociones, videos y noticias poco relevantes aunque de último momento que compiten por captar la atención.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la actualidad, los dispositivos digitales ocupan espacios que antes pertenecían al descanso, la conversación cara a cara, el contacto con la naturaleza o, simplemente, a esos minutos en los que la mente podía divagar sin interrupciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este contexto, desconectarse no implica rechazar la tecnología. Significa construir hábitos digitales que convivan con otros aspectos esenciales para el bienestar. Porque cuidar la salud también supone encontrar un equilibrio entre la vida digital y todo lo que ocurre fuera de la pantalla.&nbsp;</p>



<h4 class="wp-block-heading">Desocupar la atención</h4>



<p class="wp-block-paragraph">El cerebro no está diseñado para sostener la atención sobre tantos estímulos a la vez. Sin embargo, la vida digital invita a cambiar de foco de manera constante: un correo electrónico, un mensaje del trabajo, una noticia, una publicación en redes sociales o una búsqueda rápida en Internet que termina abriendo varias pestañas más. Esa sucesión de estímulos, casi siempre breves e inmediatos, deja cada vez menos espacio para la concentración profunda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando la cantidad de información supera la capacidad para procesarla aparece un fenómeno conocido como infoxicación. No es la información en sí la que representa un problema, sino el exceso de estímulos, que puede generar sensación de saturación, dificultar la concentración y favorecer el agotamiento mental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas personas terminan el día con la sensación de haber estado ocupadas todo el tiempo, aunque les resulte difícil recordar qué fue realmente importante durante el día. Pasar horas en redes sociales o hacer maratón de series no es la única causa de ese cansancio mental. A veces alcanza con vivir pendientes de las notificaciones, responder mensajes apenas llegan o sentir que siempre hay algo más por leer.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La hiperconectividad refuerza esa sensación de disponibilidad permanente y vuelve cada vez más difusos los límites entre el trabajo, el descanso y la vida personal. Recuperar momentos sin interrupciones también significa darle al cerebro la oportunidad de concentrarse, descansar y procesar la información con mayor claridad.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Más allá de las horas</h4>



<p class="wp-block-paragraph">No todas las horas frente a una pantalla tienen el mismo impacto. Una videollamada con un familiar, una capacitación virtual o la búsqueda de información para resolver una duda no son lo mismo que pasar largos períodos alternando entre redes sociales, videos y noticias casi por inercia. La diferencia no siempre está en el tiempo utilizado, sino en el propósito con el que se utiliza la tecnología y en el lugar que ocupa dentro de la rutina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conviene prestar atención a los hábitos. Si el celular interrumpe una conversación, acompaña cada momento de espera o desplaza actividades como el descanso, el movimiento físico o los encuentros con otras personas, quizás sea momento de revisar el vínculo con los dispositivos. Pequeños cambios en la forma de usarlos pueden contribuir a una relación más equilibrada y saludable.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Cuando el descanso pierde terreno</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Para muchas personas, el día termina igual que empezó: mirando una pantalla. Revisar el teléfono antes de dormir parece un gesto inofensivo. Sin embargo, ese momento que comienza con la idea de &#8220;cinco minutos más&#8221; suele extenderse bastante más de lo previsto y retrasa el descanso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, la luz azul emitida por las pantallas puede interferir con la producción de melatonina, la hormona que ayuda a regular el ciclo del sueño. Como consecuencia, conciliar el descanso puede resultar más difícil y el sueño se vuelve menos reparador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dormir mal no solo&nbsp; implica sentir cansancio al día siguiente. También puede afectar la concentración, la memoria, el estado de ánimo y la capacidad para afrontar actividades cotidianas. Por eso, reservar los últimos minutos del día para una actividad sin pantallas —como leer, escuchar música o simplemente prepararse para dormir— puede convertirse en un hábito sencillo con un impacto positivo en el bienestar.</p>



<h4 class="wp-block-heading">El desafío de encontrar el equilibrio</h4>



<p class="wp-block-paragraph">No existe una única manera de relacionarse con la tecnología,&nbsp; hay quienes la utilizan principalmente para trabajar, estudiar, comunicarse o entretenerse. Por eso, construir hábitos digitales saludables no implica seguir reglas estrictas ni renunciar a los dispositivos, sino encontrar un equilibrio entre las necesidades y el estilo de vida de cada persona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese camino, vale la pena hacerse una pregunta sencilla: ¿quién está decidiendo dónde poner la atención? Cuando el uso de las pantallas responde a una elección consciente, la tecnología se convierte en una herramienta valiosa. En cambio, cuando las notificaciones, los algoritmos o el impulso de revisar el celular marcan el ritmo del día, resulta más difícil concentrarse, descansar y disfrutar de lo que sucede alrededor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La tecnología seguirá ocupando un lugar central en la vida cotidiana. El desafío no es alejarse de ella, sino hacer espacio para aquellos momentos que también favorecen el bienestar: una conversación cara a cara y sin interrupciones, una caminata sin dispositivos o una pausa para observar el entorno. Desconectarse, aunque sea por un rato, no significa quedarse afuera del mundo, sino elegir de manera consciente cómo habitarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fuente</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.argentina.gob.ar/salud/crecerconsalud/seisadiez/tecnologias">Ministerio de Salud de la Nación</a></li>



<li><a href="https://www.argentina.gob.ar/justicia/convosenlaweb/situaciones/es-sano-estar-tanto-tiempo-mirando-pantallas">Ministerio de Justicia de la Nación</a></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Te recomendamos leer más notas sobre salud y prevención en nuestro <a href="https://www.osdop.org.ar/bienestar/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">blog <strong>BienEstar</strong></a>. También te invitamos a seguirnos por <a href="https://www.instagram.com/osdop_nacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Instagram</a> y <a href="https://www.facebook.com/Osdop/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Facebook</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Herpes zóster: cuando el virus vuelve a manifestarse</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/herpes-zoster/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Jul 2026 11:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Epidemiología]]></category>
		<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
		<category><![CDATA[vacunación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El herpes zóster, más conocido como “culebrilla”, es una enfermedad causada por la reactivación del mismo virus que produce la [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El herpes zóster, más conocido como “culebrilla”, es una enfermedad causada por la reactivación del mismo virus que produce la varicela. En condiciones normales, el sistema inmunológico lo mantiene bajo control, por lo que puede permanecer inactivo en el organismo durante años o incluso no volver a activarse.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, cuando las defensas disminuyen por estrés, envejecimiento, determinadas enfermedades o por tratamientos que afectan el sistema inmunológico, aumenta el riesgo de que el virus se reactive y provoque la aparición de herpes zóster.&nbsp;</p>



<h5 class="wp-block-heading">¿Cuáles son los síntomas?</h5>



<p class="wp-block-paragraph">El dolor suele ser uno de los primeros signos de herpes zóster.&nbsp; También puede manifestarse como una sensación de ardor, picazón, hormigueo o sensibilidad en una zona específica del cuerpo. Al comienzo puede confundirse con un dolor muscular, articular o una molestia localizada, ya que la erupción característica suele aparecer recién unos días después. Cuando lo hace, se manifiesta con pequeñas ampollas agrupadas, generalmente de un solo lado del cuerpo o del rostro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La mayoría de los casos evoluciona favorablemente con tratamiento médico. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar dolor persistente o desarrollar complicaciones que requieren atención especializada.</p>



<h5 class="wp-block-heading">¿Quiénes tienen mayor riesgo?</h5>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien todas las personas que hayan tenido varicela pueden desarrollar este tipo de herpes, el riesgo es mayor en quienes tienen enfermedades crónicas o reciben tratamientos que afectan el funcionamiento del sistema inmunológico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre ellos se encuentran personas con VIH, quienes recibieron o esperan un trasplante de órgano o de médula ósea, pacientes con enfermedades oncológicas o autoinmunes que requieren tratamientos con inmunosupresores y quienes reciben medicamentos biológicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En estos casos, conversar con el médico sobre las medidas de prevención cobra especial importancia.</p>



<h5 class="wp-block-heading">La vacunación como forma de prevención</h5>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente existe una vacuna recombinante e inactivada contra el herpes zóster, que ha demostrado una elevada eficacia para reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad y algunas de sus complicaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La indicación debe definirse de manera individual junto al médico, que tendrá en cuenta la edad, los antecedentes de salud, las enfermedades preexistentes, los tratamientos en curso y el estado del sistema inmunológico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso quienes ya tuvieron un episodio de herpes zóster también deben hacer una consulta médica para evaluar si la vacunación resulta conveniente en su situación particular.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El esquema habitual de vacunación consiste en dos dosis aplicadas por vía intramuscular, con un intervalo de entre dos y seis meses. En personas con inmunocompromiso puede indicarse un cronograma diferente según criterio médico.</p>



<h5 class="wp-block-heading">La prevención empieza con información</h5>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque el herpes zóster puede aparecer muchos años después de haber tenido varicela, conocer los factores de riesgo y conversar con el médico sobre las medidas de prevención puede ayudar a reducir la posibilidad de desarrollar la enfermedad y sus complicaciones.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Herramientas para acompañar a niñas y niños con TDAH</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/inclusion/tdah/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Jul 2026 11:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Inclusión]]></category>
		<category><![CDATA[discapacidad]]></category>
		<category><![CDATA[tdah]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cuando se habla de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), suele ponerse el foco en la dificultad para [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Cuando se habla de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), suele ponerse el foco en la dificultad para mantener la atención o en las conductas impulsivas. Sin embargo, también es frecuente que niñas y niños enfrenten desafíos para regular sus emociones, tolerar la frustración, organizar tareas o desenvolverse en distintos ámbitos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las siguientes herramientas no reemplazan los tratamientos indicados por profesionales, pero pueden contribuir al desarrollo de habilidades emocionales, sociales y organizativas que favorecen el bienestar y la autonomía de niñas y niños con TDAH.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Aprender a reconocer las emociones</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Las emociones intensas forman parte de la experiencia de muchas niñas y niños con TDAH. Aprender a identificarlas y expresarlas es una habilidad especialmente valiosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conversar sobre lo que sienten, utilizar cuentos, juegos o dibujos para hablar de emociones y generar espacios de escucha favorece el desarrollo de la inteligencia emocional. Cuando logran poner en palabras lo que les ocurre, pueden encontrar formas más saludables de responder ante situaciones difíciles.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Detenerse antes de actuar</h4>



<p class="wp-block-paragraph">La impulsividad suele ser uno de los mayores desafíos del TDAH. Enseñar estrategias sencillas de autocontrol puede ayudar a que desarrollen respuestas más reflexivas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una herramienta útil es el llamado &#8220;semáforo emocional&#8221;: detenerse, pensar y actuar. Frente a una situación de enojo o frustración, se las/los puede invitar a identificar qué sienten, respirar profundamente y evaluar distintas alternativas antes de responder. Con la práctica, este ejercicio fortalece el autocontrol y la toma de decisiones.</p>



<h4 class="wp-block-heading">El movimiento como aliado de la autorregulación</h4>



<p class="wp-block-paragraph">La actividad física no solo beneficia al cuerpo. También ayuda a canalizar energía, mejorar la concentración y favorecer el bienestar emocional.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incorporar pausas activas entre tareas, proponer juegos que impliquen coordinación o realizar actividades como caminar, bailar, andar en bicicleta o saltar la soga son formas sencillas de promover la autorregulación y sostener la atención de manera más efectiva.&nbsp;</p>



<h4 class="wp-block-heading">Aprender junto a otras/os</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Las experiencias compartidas son una oportunidad para desarrollar habilidades sociales, empatía y sentido de pertenencia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Participar en actividades grupales, colaborar en proyectos o resolver desafíos junto a pares favorece la comunicación, la escucha y el respeto mutuo. Además, sentirse acompañada/o y valorada/o fortalece la autoestima y la confianza para desenvolverse en distintos espacios.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Construir autonomía</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Planificar y sostener objetivos puede resultar difícil para niñas y niños con TDAH. Por eso es importante proponerles metas concretas, alcanzables y acordes a su edad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuidar una planta, ordenar materiales escolares, leer un libro por capítulos o participar en un proyecto creativo son actividades que fortalecen estas habilidades. Dividir las tareas en pequeños pasos y reconocer los avances favorece la perseverancia, la autonomía y la confianza en las propias capacidades.</p>



<h4 class="wp-block-heading">La tecnología como aliada del aprendizaje</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando se utiliza con objetivos claros y tiempos definidos, la tecnología puede convertirse en una herramienta de apoyo para el aprendizaje.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aplicaciones educativas, juegos interactivos y recursos digitales pueden ayudar a mantener la atención y favorecen habilidades como la organización, la planificación y la atención. La clave está en combinar estos recursos con actividades presenciales, movimiento y momentos de descanso, promoviendo un uso equilibrado de las pantallas.</p>



<h4 class="wp-block-heading">El papel de las familias y la escuela</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Ninguna estrategia funciona de manera aislada. Los mejores resultados suelen observarse cuando existe comunicación y coherencia entre las personas adultas que acompañan a la niña o al niño.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Familias, docentes y profesionales pueden trabajar de manera complementaria para ofrecer pautas consistentes, reforzar logros y brindar apoyo frente a las dificultades cotidianas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada niña y niño tiene fortalezas, intereses y necesidades particulares. Más que buscar fórmulas universales, el objetivo es ofrecer herramientas que les permitan desarrollar su autonomía, fortalecer su bienestar emocional y participar plenamente en los distintos ámbitos de su vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fuente</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Departamento de Discapacidad de Osdop.</li>



<li>Duarte, María Alejandra, Fernández Castro, Luisa, y Neumicia Zapata, María. (2025). <em>Estrategias Socioemocionales en niños con TDAH de 6 a 12 años. Guía práctica para padres, cuidadores y docentes</em>. IBERO. </li>
</ul>



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		<item>
		<title>Neumococo: qué enfermedades puede causar y cómo prevenirlas</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/neumococo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 25 Jun 2026 14:18:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Epidemiología]]></category>
		<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
		<category><![CDATA[vacunación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La neumonía suele asociarse con los meses más fríos del año. La meningitis, en cambio, suele percibirse como una enfermedad [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/neumococo/">Neumococo: qué enfermedades puede causar y cómo prevenirlas</a> se publicó primero en <a href="https://www.osdop.org.ar">Osdop</a>.</p>
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<p class="wp-block-paragraph">La neumonía suele asociarse con los meses más fríos del año. La meningitis, en cambio, suele percibirse como una enfermedad poco frecuente pero de gran gravedad. Lo que muchas personas desconocen es que ambas pueden ser causadas por la misma bacteria: el neumococo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El <em>streptococcus pneumoniae</em>, conocido como neumococo, puede alojarse en la nariz y la garganta sin provocar síntomas. Sin embargo, en determinadas circunstancias logra superar las defensas del organismo y causar infecciones que requieren atención médica.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por este motivo, la prevención es especialmente importante en bebés, niñas y niños pequeños, personas mayores y quienes presentan factores de riesgo.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Una bacteria que circula con frecuencia</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El neumococo se transmite a través de pequeñas gotas respiratorias que se expulsan al hablar, toser o estornudar. Por eso, puede circular fácilmente en hogares, escuelas, oficinas y otros espacios compartidos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas personas pueden portar la bacteria sin enfermarse. Sin embargo, cuando encuentra condiciones favorables puede extenderse a distintas partes del organismo y provocar enfermedades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente se conocen más de 90 serotipos de neumococo, aunque solo algunos son responsables de la mayoría de los cuadros graves.</p>



<h4 class="wp-block-heading">¿Qué enfermedades puede causar?</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">En Argentina, el neumococo es la principal causa bacteriana de neumonía, una infección que afecta a los pulmones y puede variar de cuadros desde cuadros leves hasta formas graves que requieren internación.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="505" src="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro2-1.png?resize=1024%2C505&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-8960" style="aspect-ratio:2.027723211456815;width:454px;height:auto" srcset="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro2-1.png?resize=1024%2C505&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro2-1.png?resize=300%2C148&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro2-1.png?resize=768%2C379&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro2-1.png?w=1231&amp;ssl=1 1231w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El neumococo también es una de las principales causas de meningitis bacteriana, una infección que afecta las membranas que rodean el cerebro. Entre sus síntomas más frecuentes se encuentran la fiebre alta, el dolor de cabeza, los vómitos, la irritabilidad y la somnolencia. En algunos casos, puede dejar secuelas auditivas o neurológicas.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="1023" height="463" src="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro1.png?resize=1023%2C463&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-8961" style="aspect-ratio:2.209605026929982;width:503px;height:auto" srcset="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro1.png?w=1023&amp;ssl=1 1023w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro1.png?resize=300%2C136&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro1.png?resize=768%2C348&amp;ssl=1 768w" sizes="auto, (max-width: 1023px) 100vw, 1023px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando el neumococo invade zonas del organismo donde normalmente no debería estar, como la sangre o el sistema nervioso central, se produce lo que se conoce como enfermedad neumocócica invasiva, una condición que puede comprometer seriamente la salud.</p>



<h4 class="wp-block-heading">¿Quiénes tienen más riesgo?</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien cualquier persona puede contraer una infección por neumococo, algunos grupos tienen mayor probabilidad de desarrollar formas graves de la enfermedad. En este sentido, la vacunación es la herramienta más efectiva para reducir el riesgo de enfermedad grave.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante los primeros años de vida, el sistema inmunológico aún se encuentra en desarrollo. Por eso, el <a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2026-03-10_calendario_nacional_vacunacion_70x50_web.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Calendario Nacional de Vacunación</a> incluye la vacuna antineumocócica a los 2 y 4 meses, con un refuerzo al cumplir el año de vida. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La aplicación también está indicada para personas de 65 años o más, ya que las defensas naturales del organismo disminuyen con el envejecimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, presentan mayor riesgo quienes conviven con enfermedades crónicas o condiciones que afectan la respuesta inmunológica, como diabetes, enfermedades cardíacas o pulmonares, insuficiencia renal crónica, infección por VIH, tabaquismo, tratamientos inmunosupresores o trasplantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La vacuna está disponible de manera gratuita en hospitales públicos, centros de salud y vacunatorios de todo el país. En el caso de las personas con factores de riesgo, una consulta con el médico de cabecera o especialista tratante permite evaluar la indicación y obtener la receta médica para acceder a la vacunación.&nbsp;</p>



<h4 class="wp-block-heading">Un esquema al día también protege a la comunidad</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">En los últimos años se registra una disminución en las coberturas de vacunación. Esta situación aumenta la cantidad de personas susceptibles a contraer enfermedades prevenibles y favorece la reaparición de infecciones que habían logrado reducirse significativamente.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Revisar periódicamente el carnet de vacunación y completar los esquemas pendientes contribuye a proteger la salud individual y colectiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fuente</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.argentina.gob.ar/salud/vacunas/neumococo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ministerio de Salud de la Nación</a></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Te invitamos a leer más sobre vacunación: <a href="https://www.osdop.org.ar/prevencion/calendario-nacional-de-vacunacion/" type="link" id="https://www.osdop.org.ar/prevencion/calendario-nacional-de-vacunacion/">Protección en cada etapa de la vida</a>; <a href="https://www.osdop.org.ar/prevencion/calendario-de-vacunacion/">Calendario de vacunación y vuelta a clases</a>; <a href="https://www.osdop.org.ar/prevencion/vacunas/" type="link" id="https://www.osdop.org.ar/prevencion/vacunas/">¿Cómo funcionan las vacunas?</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Las 10 dificultades más frecuentes durante la lactancia: ¿cuándo pedir ayuda?</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/maternidad/10-dificultades-lactancia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 19 Jun 2026 12:38:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Maternidad]]></category>
		<category><![CDATA[dificultades en la lactancia]]></category>
		<category><![CDATA[lactancia]]></category>
		<category><![CDATA[puericultoras]]></category>
		<category><![CDATA[talleres]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La lactancia suele presentarse como un proceso natural, pero eso no significa que siempre resulte sencillo. Durante las primeras semanas [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La lactancia suele presentarse como un proceso natural, pero eso no significa que siempre resulte sencillo. Durante las primeras semanas pueden aparecer dudas, molestias y situaciones que generan preocupación, especialmente mientras la madre y el bebé están entablando un vínculo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los grupos de apoyo y las consultas con las puericultoras del<strong> Programa de Lactancia </strong>de Osdop, muchas familias comparten inquietudes. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, pueden resolverse con acompañamiento y pequeños ajustes, favoreciendo el bienestar tanto del bebé como de la persona que amamanta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las dificultades más frecuentes que manifiestan las afiliadas son:</p>



<h4 class="wp-block-heading">1. Dolor o grietas en los pezones</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien puede existir cierta sensibilidad durante los primeros días, el dolor intenso, las grietas o el sangrado no deberían considerarse normales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la mayoría de los casos, estos síntomas están relacionados con un agarre inadecuado al pecho. Revisar la posición y técnica de amamantamiento suele ser el primer paso para resolver el problema y prevenir complicaciones.</p>



<h4 class="wp-block-heading">2. Dificultades para el agarre</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos bebés tienen más dificultades para prenderse, especialmente si nacieron prematuros, tienen frenillo lingual corto o si las mamas están demasiado congestionadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando el agarre no es efectivo, el bebé puede alimentarse con dificultad y la lactancia volverse dolorosa. La observación y el acompañamiento profesional ayudan&nbsp; a encontrar alternativas adecuadas para cada situación.</p>



<h4 class="wp-block-heading">3. Bajada de la leche</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Entre el tercer y quinto día después del parto es habitual que las mamas se vuelvan más sensibles, tensas o se hinchen debido al aumento de la producción de leche.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque se trata de un proceso fisiológico, la congestión puede dificultar el agarre del bebé y generar molestias. Recibir orientación temprana permite aliviar los síntomas y evitar complicaciones.&nbsp;</p>



<h4 class="wp-block-heading">4. Sensación de no producir suficiente leche</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas madres sienten que su leche no alcanza. Sin embargo, en la mayoría de los casos la producción es adecuada.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los recién nacidos suelen alimentarse con frecuencia, realizar tomas prolongadas o atravesar períodos de mayor demanda. Aunque forman parte del comportamiento habitual del bebé, estas situaciones pueden generar inseguridad. Evaluar el aumento de peso, la cantidad de pañales mojados y el desarrollo general del bebé ayuda a confirmar si la alimentación está siendo suficiente.</p>



<h4 class="wp-block-heading">5. Tomas frecuentes y cansancio</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Los primeros meses implican una gran demanda física y emocional. Los recién nacidos necesitan alimentarse muchas veces al día y durante la noche, lo que puede generar cansancio acumulado.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Contar con apoyo para las tareas cotidianas, organizar momentos de descanso y compartir los cuidados con el entorno cercano resulta fundamental para transitar esta etapa.</p>



<h4 class="wp-block-heading">6. Obstrucciones mamarias o mastitis</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando la leche no drena adecuadamente pueden aparecer zonas endurecidas, dolor, enrojecimiento e incluso fiebre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La consulta temprana es importante porque una obstrucción puede evolucionar hacia una mastitis. Detectar los síntomas a tiempo permite iniciar las medidas adecuadas y evitar complicaciones.</p>



<h4 class="wp-block-heading">7. Dudas sobre posiciones y técnica</h4>



<p class="wp-block-paragraph">No existe una forma correcta de amamantar. Cada madre y cada bebé encuentran progresivamente las posiciones que les resultan más cómodas y efectivas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A veces, pequeños cambios en la postura mejoran significativamente la comodidad, favorecen el agarre y reducen las molestias.&nbsp;</p>



<h4 class="wp-block-heading">8. Uso temprano de mamaderas o chupetes</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Durante las primeras semanas algunos bebés pueden presentar dificultades para alternar distintos modos de succión.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por este motivo, se recomienda evitar la incorporación de mamaderas o chupetes hasta que la lactancia se encuentre establecida, salvo indicación médica.</p>



<h4 class="wp-block-heading">9. Presión emocional, ansiedad o frustración</h4>



<p class="wp-block-paragraph">El puerperio es un período de intensos cambios físicos, hormonales y emocionales. Las expectativas propias y ajenas, el cansancio y la adaptación a una nueva rutina pueden generar angustia o inseguridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La salud emocional también forma parte del proceso de lactancia. Hablar de lo que ocurre y pedir ayuda cuando se necesita también es una forma de cuidado.</p>



<h4 class="wp-block-heading">10. Información contradictoria </h4>



<p class="wp-block-paragraph">Los consejos de familiares, amistades, redes sociales e incluso de distintas fuentes profesionales pueden resultar confusos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Contar con espacios confiables de consulta permite resolver dudas, tomar decisiones informadas y atravesar la lactancia con mayor tranquilidad.</p>



<h4 class="wp-block-heading">No atravesar la lactancia en soledad</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas veces, las familias llegan a las consultas, talleres y espacios de acompañamiento buscando respuestas técnicas, y descubren algo igual de valioso: comprender que las dificultades que están atravesando son frecuentes y compartidas por otras personas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este sentido, es importante no esperar a que aparezca el problema para consultar. Las dudas, los miedos, el cansancio o la necesidad de sentirse acompañada también son motivos válidos para pedir ayuda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A través de consultas individuales y espacios grupales, el <strong>Programa de Lactancia de Osdop </strong>acompaña a las familias durante esta etapa, promoviendo la corresponsabilidad en los cuidados y la construcción de redes de apoyo que favorezcan una experiencia de lactancia más saludable y sostenible, respetando las necesidades y realidades de cada familia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para acceder a la consulta prenatal gratuita con nuestro equipo de especialistas, las afiliadas deben comunicarse a <a href="mailto:lactancia@osdop.org.ar">lactancia@osdop.org.ar</a>.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las invitamos también a <a href="https://www.osdop.org.ar/lactancia/">anotarse en los encuentros virtuales</a> de Lactancia Prenatal y de Lactancia y Crianza Temprana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Seguinos en <a href="https://www.instagram.com/osdop_nacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Instagram</a> y <a href="https://www.facebook.com/Osdop/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Facebook</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>7 estrategias para dejar de fumar</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/dejar-de-fumar-3/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 31 May 2026 10:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Epidemiología]]></category>
		<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[no fumar]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
		<category><![CDATA[vida saludable]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El cigarrillo no suele ocupar un único momento del día. Para muchas personas funciona como una pausa, una descarga de [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El cigarrillo no suele ocupar un único momento del día. Para muchas personas funciona como una pausa, una descarga de tensión o una compañía silenciosa para contener el estrés o el cansancio. A veces aparece asociado al café de la mañana, a la salida del trabajo, a una conversación o simplemente a la necesidad automática de tener algo entre las manos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este sentido, dejar de fumar no implica solamente abandonar el tabaco. También requiere modificar conductas repetidas durante años, desarmar asociaciones emocionales y aprender nuevas formas de responder a la ansiedad, el aburrimiento o la rutina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La dependencia física existe, pero no explica todo. Muchas veces, el mayor desafío aparece en los pequeños rituales cotidianos que rodean al cigarrillo y terminan organizando parte de la rutina diaria.</p>



<h5 class="wp-block-heading">1. Entender que dejar de fumar es un proceso</h5>



<p class="wp-block-paragraph">Existe una idea instalada de que dejar de fumar depende exclusivamente de la fuerza de voluntad. Sin embargo, la mayoría de las personas que logran abandonar el tabaco atravesaron varios intentos previos antes de conseguirlo de forma definitiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lejos de representar un fracaso, esos intentos permiten reconocer patrones: cuáles son los horarios más difíciles, qué emociones aumentan el deseo de fumar o qué situaciones disparan el consumo de forma automática.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cambiar un hábito tan arraigado implica tiempo, práctica y aprendizaje. La recaída no invalida el proceso sino que, la mayoría de las veces, forma parte de él.</p>



<h5 class="wp-block-heading">2. Empezar a romper automatismos</h5>



<p class="wp-block-paragraph">Una gran parte de los cigarrillos diarios no responde a una necesidad física intensa, sino a conductas que en determinadas situaciones se encuentran automatizadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso antes de abandonar completamente el cigarrillo, puede ser útil empezar a modificar algunas reglas cotidianas como no fumar dentro de la casa, evitar prenderlo en el auto, no llevar paquetes encima todo el tiempo o postergar algunos cigarrillos habituales.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas pequeñas restricciones ayudan a recuperar conciencia sobre una conducta que muchas veces ocurre en piloto automático. El objetivo no es solamente reducir la cantidad de cigarrillos, sino empezar a interrumpir la asociación inmediata entre estímulo y respuesta.</p>



<h5 class="wp-block-heading">3. Identificar qué función cumple el cigarrillo</h5>



<p class="wp-block-paragraph">No todas las personas fuman por el mismo motivo. En algunos casos el cigarrillo aparece ligado a la ansiedad; en otros, al descanso, al manejo del estrés o a la necesidad de hacer pausas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entender qué lugar ocupa el hábito permite buscar reemplazos más realistas. Cuando el cigarrillo desaparece, también lo hace un mecanismo cotidiano de regulación emocional.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Salir a caminar unos minutos, hacer actividad física, escuchar música o sostener pequeñas pausas sin estímulos pueden resultar estrategias útiles. El objetivo no es llenar cada vacío inmediatamente, sino aprender nuevas maneras de atravesar la incomodidad sin recurrir al tabaco.</p>



<h5 class="wp-block-heading">4. Aprender a atravesar el impulso</h5>



<p class="wp-block-paragraph">El deseo intenso de fumar —conocido como craving— suele aparecer de manera repentina y dura, en la mayoría de los casos, entre tres y cinco minutos. Poder atravesarlo sin responder automáticamente es uno de los aprendizajes centrales del proceso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una herramienta práctica es la técnica de las “4 D”: demorar el cigarrillo, distraerse con otra actividad, beber agua (<em>drink wáter </em>en inglés) y respirar profundo (<em>deep breath</em>). Muchas veces, generar apenas unos minutos de distancia alcanza para que el impulso disminuya y pierda intensidad.</p>



<h5 class="wp-block-heading">5. Cambiar rutinas asociadas</h5>



<p class="wp-block-paragraph">El cerebro trabaja por asociaciones. Si tomar café estuvo acompañado durante años por un cigarrillo, ambos estímulos terminan funcionando juntos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Modificar pequeños detalles cotidianos puede ayudar a disminuir el deseo automático: cambiar horarios, variar recorridos, modificar el lugar donde se desayuna o levantarse de la mesa después de comer. No se trata de transformar completamente la rutina, sino de impedir que el día siga organizándose alrededor del cigarrillo.</p>



<h5 class="wp-block-heading">6. Cuidar el entorno en las primeras semanas</h5>



<p class="wp-block-paragraph">La primera etapa suele ser la más vulnerable. Estar cerca de personas fumando, permanecer en ambientes con humo o atravesar situaciones muy asociadas al consumo aumenta significativamente las posibilidades de recaída.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante ese período, muchas personas necesitan evitar temporalmente ciertos estímulos mientras el hábito comienza a reorganizarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También es frecuente que aparezcan irritabilidad, ansiedad, dificultad para concentrarse o sensación de vacío. Son síntomas esperables del proceso de adaptación y, en general, disminuyen progresivamente con el tiempo.</p>



<h5 class="wp-block-heading">7. Buscar apoyo puede facilitar el proceso</h5>



<p class="wp-block-paragraph">La cesación tabáquica no tiene por qué atravesarse en soledad. Compartir el proceso con personas cercanas ayuda a sostener el cambio y disminuye la sensación de aislamiento que puede aparecer durante las primeras semanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En algunos casos el acompañamiento profesional resulta importante tanto para desarrollar estrategias adecuadas a cada persona como para reducir los síntomas de abstinencia y mejorar las posibilidades de éxito.</p>



<h3 class="wp-block-heading">¿Qué empieza a recuperarse al dejar de fumar?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Los beneficios comienzan antes de lo que suele imaginarse. A las pocas horas mejora la oxigenación de la sangre y disminuye el monóxido de carbono circulante. Con el paso de las semanas suelen mejorar la respiración, el descanso, el gusto y el olfato.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A largo plazo, dejar de fumar reduce significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, respiratorias y distintos tipos de cáncer.&nbsp;</p>



<h3 class="wp-block-heading">Acompañamiento </h3>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien terminar con esta adicción no es fácil, en Osdop podemos ayudarte a encarar este camino con acompañamiento profesional. Si estás pensando en dejar el cigarrillo, escribinos a <a href="mailto:epidemiología@osdop.orgar" type="mailto" id="mailto:epidemiología@osdop.orgar" target="_blank" rel="noreferrer noopener">epidemiología@osdop.orga</a>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Cambiá tu vida, <a href="https://www.osdop.org.ar/adicciones/" type="link" id="https://www.osdop.org.ar/adicciones/">dejá de fumar</a>.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>“La lactancia es un proceso de aprendizaje que necesita tiempo y paciencia”</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/maternidad/la-lactancia-es-un-proceso-de-aprendizaje-que-necesita-tiempo-y-paciencia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 May 2026 14:21:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Maternidad]]></category>
		<category><![CDATA[lactancia]]></category>
		<category><![CDATA[maternidad]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.osdop.org.ar/?p=8717</guid>

					<description><![CDATA[<p>A través de una dinámica grupal e interdisciplinaria, los Encuentros de Apoyo a la Lactancia brindan un espacio de contención, [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">A través de una dinámica grupal e interdisciplinaria, los <em>Encuentros de Apoyo a la Lactancia </em>brindan un espacio de contención, intercambio y acompañamiento para quienes amamantan y su entorno afectivo. La Lcda. Paula Salgado, coordinadora del <strong>Programa de Lactancia Materna</strong> de Osdop, explica cómo se desarrollan estos encuentros y por qué la participación de las familias resulta fundamental para construir redes de apoyo y cuidado durante esta etapa.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Los Encuentros de Apoyo a la Lactancia tienen una dinámica diferente a los otros talleres. ¿Cómo se desarrollan?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Están centrados en el acompañamiento y el intercambio de experiencias. A diferencia de las clases teóricas o expositivas, no parten de temas predeterminados, sino de las vivencias y necesidades de quienes participan. La dinámica es horizontal y participativa: compartir experiencias, escuchar otras realidades y poner en común dudas y dificultades permite anticipar desafíos, encontrar apoyo entre pares y reforzar la importancia de contar con acompañamiento especializado. Los grupos funcionan tanto como espacio de información como de sostén emocional y social.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¿Qué acompañamiento se brinda a las familias durante esta etapa?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El espacio busca dar continuidad al acompañamiento especializado en lactancia después del nacimiento de las y los bebés. Dentro del <strong>Programa de Lactancia</strong> de Osdop, complementa las consultas individuales con puericultoras, porque entendemos que el intercambio grupal también enriquece la experiencia de maternar y criar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La convocatoria no está dirigida solo a madres, sino también a otros miembros de la familia. ¿Por qué es importante incluirlos?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La lactancia no depende únicamente de quien amamanta: el entorno cercano influye profundamente en cómo se vive y sostiene esa experiencia. La participación de parejas, abuelas, abuelos, amistades y otras personas cuidadoras fortalece la red de apoyo emocional y práctico. Acompañar en las tareas cotidianas, favorecer el descanso o sostener momentos difíciles puede hacer una gran diferencia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, cuando la familia participa de estos espacios es más fácil construir información compartida sobre lactancia, crianza y cuidados. Esto favorece decisiones respetadas, genera empatía y disminuye el aislamiento. También promueve una distribución equitativa de las tareas de cuidado y reconoce distintas configuraciones familiares y formas de acompañar la crianza.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¿Cómo es el proceso de inscripción y quiénes pueden participar?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pueden participar todas las afiliadas inscriptas en el PMI, junto con sus bebés y familias. La inscripción se realiza a través del formulario difundido en las redes sociales de Osdop. Luego se envía el enlace para ingresar al encuentro virtual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es importante aclarar que los encuentros no son arancelados. Las afiliadas al PMI pueden participar tanto de los <em>Encuentros de Apoyo a la lactancia</em> como de los talleres de <em>Preparación para la lactancia</em>, además de poder hacer consultas individuales con el equipo de puericultoras de Osdop. Todos estos espacios forman parte del<strong> Programa de Lactancia</strong> de Osdop y tienen cobertura total. Para participar solo deben comunicarse a <a href="mailto:lactancia@osdop.org.ar">lactancia@osdop.org.ar</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¿Pueden participar personas que hayan interrumpido la lactancia o estén atravesando dificultades para sostenerla?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por supuesto. El espacio está abierto a todas las familias con bebés, independientemente de su forma de alimentación o de sus prácticas de crianza. De hecho, cuando existen dificultades para sostener la lactancia, recomendamos especialmente participar de estos encuentros y complementarlos, si es necesario, con una consulta individual junto a una puericultora del equipo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Muchas veces las expectativas no coinciden con la experiencia real. ¿Cómo trabajan esa&nbsp; situación?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Trabajamos mucho sobre las expectativas porque, con frecuencia, la experiencia real difiere de la imagen idealizada de la lactancia que suele circular socialmente. Desde el inicio buscamos brindar información clara y realista: la lactancia puede ser una experiencia gratificante, pero también implica aprendizaje, cansancio, dudas y momentos de frustración. El acompañamiento se centra en validar lo que le sucede a cada persona, sin juzgar ni imponer una única manera de vivirla.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se abordan temas concretos como el dolor inicial, la demanda frecuente, los cambios emocionales y la presión externa. Además, promovemos el intercambio entre familias para visibilizar experiencias diversas y comprender que no existe una única forma “correcta” o perfecta de atravesar la lactancia. El objetivo es que cada familia pueda transitar la lactancia con información, contención y libertad para tomar decisiones acordes a su realidad y bienestar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¿Cuáles son las dificultades que más motivan a las familias a participar de los encuentros?&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas familias llegan cuando la experiencia está generando sufrimiento emocional, sentimientos de culpa, aislamiento o conflictos en la dinámica familiar. También son frecuentes el cansancio extremo, la angustia, la sensación de desborde o la inseguridad frente a los cuidados cotidianos. Entre otros casos no existe una dificultad puntual, sino la necesidad de contar con un espacio para hacer preguntas, sentirse escuchadas y ganar confianza.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Los encuentros están coordinados por una puericultora y una psicóloga. ¿Qué aporta este abordaje interdisciplinario?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Permite acompañar la lactancia contemplando tanto los aspectos físicos y prácticos como los emocionales y vinculares. La puericultora aporta herramientas específicas sobre lactancia, alimentación, agarre, producción de leche y cuidados del bebé. La psicóloga, en cambio, trabaja sobre las emociones, las expectativas, los cambios subjetivos y las dinámicas familiares que atraviesan el posparto. Este trabajo interdisciplinario favorece una mirada integral que busca cuidar el bienestar de la persona que amamanta, del bebé y de su entorno familiar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¿Por qué se habla de un espacio de cuidado respetuoso? ¿Qué implica en la práctica?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El acompañamiento en lactancia no se centra solo en indicar qué hacer o corregir prácticas, sino en escuchar y acompañar desde la realidad de cada familia, respetando sus tiempos, necesidades y decisiones. En la práctica, implica brindar información basada en evidencia, sin juzgar ni imponer modelos únicos. La escucha activa, el respeto por las emociones y la construcción de confianza permiten entender que cada experiencia está atravesada por factores físicos, emocionales, sociales y culturales. El objetivo no es alcanzar una lactancia “exitosa”, sino acompañar procesos más saludables y sostenibles.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¿Qué aspectos de la crianza respetuosa consideran importantes para acompañar la lactancia?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La crianza respetuosa y la lactancia contemplan el bienestar del bebé, de quien amamanta y de su entorno afectivo. Aspectos como la escucha, el vínculo afectivo y el respeto por los tiempos de cada bebé y cada familia son fundamentales para construir un entorno de cuidado libre de exigencias rígidas o juicios.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se trabaja sobre la importancia de responder de manera sensible a las necesidades del bebé y comprender que la lactancia no es solo alimentación, sino también vínculo, comunicación y regulación emocional. Al mismo tiempo, se reconoce que quienes cuidan también necesitan descanso, apoyo y contención.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¿De qué manera influye el entorno emocional en el sostenimiento de la lactancia?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando la persona que amamanta se siente acompañada, escuchada y contenida, suele atravesar el proceso con mayor confianza y menos estrés. Por el contrario, la sobrecarga, las críticas, la presión o la falta de apoyo pueden generar angustia, cansancio y dificultades para sostener la lactancia de manera saludable. La salud mental, el descanso, la distribución de las tareas de cuidado y el clima emocional del entorno forman parte de este proceso. Por eso, el acompañamiento de la familia y la red cercana tiene un impacto directo en la experiencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¿Qué valor tiene compartir experiencias con otras familias?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Escuchar otras vivencias suele generar alivio, identificación y mayor confianza para atravesar momentos de incertidumbre. El grupo se convierte en una red de apoyo emocional donde compartir experiencias, sentirse comprendidas y descubrir que muchas dudas y dificultades son comunes. Esto fortalece la confianza en las propias capacidades de cuidado y crianza.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¿Qué le puede brindar el Encuentro a las familias que todavía no se animan a compartir sus experiencias?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas familias llegan con dudas, miedo, vergüenza o sensación de estar desbordadas. Justamente, estos espacios existen para acompañar esos momentos desde el respeto y la escucha. Cada persona participa a su propio ritmo: algunas necesitan hablar mucho y otras prefieren escuchar, y ambas formas son válidas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pedir apoyo no es una señal de debilidad, sino una forma de cuidado. La maternidad, la crianza y la lactancia pueden ser experiencias intensas y desafiantes, y atravesarlas en compañía suele hacerlas más amables y sostenibles en el tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para acceder a la atención, las afiliadas deben comunicarse al mail <a href="mailto:lactancia@osdop.org.ar" target="_blank" rel="noreferrer noopener">lactancia@osdop.org.ar</a>.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">Si sos afiliada inscripta en el PMI podés <a href="https://www.osdop.org.ar/lactancia/" type="link" id="https://www.osdop.org.ar/lactancia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">anotarte al Ciclo de Talleres Virtuales del Programa de Lactancia</a>. </p>



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<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://www.osdop.org.ar/maternidad/la-lactancia-es-un-proceso-de-aprendizaje-que-necesita-tiempo-y-paciencia/">“La lactancia es un proceso de aprendizaje que necesita tiempo y paciencia”</a> se publicó primero en <a href="https://www.osdop.org.ar">Osdop</a>.</p>
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