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	<title>Prevención archivos - Osdop</title>
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	<description>Obra Social de Docentes Particulares</description>
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	<title>Prevención archivos - Osdop</title>
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		<title>Cuidar el corazón</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/prevencion/cuidar-el-corazon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Sep 2026 11:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[Factores de Riesgo]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Reconocer una emergencia cardiovascular es importante, pero cuidar el corazón empieza antes de que aparezca una urgencia. Conocer los factores [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.osdop.org.ar/prevencion/cuidar-el-corazon/">Cuidar el corazón</a> se publicó primero en <a href="https://www.osdop.org.ar">Osdop</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Reconocer una emergencia cardiovascular es importante, pero cuidar el corazón empieza antes de que aparezca una urgencia. Conocer los factores de riesgo, realizar los controles indicados y sostener hábitos saludables son algunas de las herramientas que ayudan a prevenir las enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos.&nbsp;</p>



<h4 class="wp-block-heading">Cuando el cuerpo no da señales</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos factores de riesgo cardiovascular pueden avanzar durante años sin producir molestias. La persona puede sentirse bien y, sin embargo, tener alteraciones que aumentan la posibilidad de desarrollar una enfermedad cardiovascular.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La hipertensión arterial es uno de los ejemplos más frecuentes. En la mayoría de los casos no provoca síntomas y la única manera de detectarla es medir la presión arterial. Cuando no se diagnostica ni se trata adecuadamente, puede aumentar la posibilidad de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular (ACV), entre otras complicaciones.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo similar puede ocurrir con el colesterol elevado y las alteraciones de la glucemia, que también pueden pasar inadvertidos durante mucho tiempo. Por eso, sentirse bien no siempre significa estar saludable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los controles de salud permiten detectar estas alteraciones y evaluar si es necesario tomar alguna medida. No todas las personas necesitan los mismos estudios ni hacerlos con la misma frecuencia: las indicaciones médicas dependen de las características, la edad y los antecedentes de cada persona.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Pequeños hábitos sostenidos en el tiempo</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">La prevención cardiovascular no se reduce a una única decisión ni exige cambiar toda la rutina de un día para el otro. Se trata, más bien, de incorporar hábitos que puedan mantenerse en el tiempo.&nbsp;</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Moverse más</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">La actividad física regular beneficia directamente al corazón y también ayuda a prevenir o mejorar algunos de los factores de riesgo, como la hipertensión y el exceso de peso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En las personas adultas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda al menos 150 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada, como caminar a paso rápido, andar en bicicleta o nadar. También pueden realizarse 75 minutos de actividad intensa o una combinación equivalente de ambas. A esto se suman ejercicios para fortalecer los principales grupos musculares al menos dos días por semana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero alcanzar esos tiempos no significa empezar con una rutina exigente. Para quien lleva una vida sedentaria, caminar más, moverse durante el día y pasar menos tiempo sentado representa un buen punto de partida. La OMS lo resume de una manera sencilla: algo de actividad física es mejor que ninguna.</p>



<ol start="2" class="wp-block-list">
<li>Comer variado también es cuidar el corazón</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">Una alimentación saludable no consiste en eliminar determinados alimentos, sino en mirar la dieta en su conjunto. Frutas y verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas sin sal, pescado, otras fuentes de proteínas y aceites vegetales pueden formar parte de un patrón de alimentación variado y equilibrado.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al mismo tiempo, conviene reducir el consumo de productos con azúcares agregados, grasas trans y exceso de grasas saturadas, además de fiambres, embutidos y otras carnes procesadas. También es recomendable moderar el consumo de carnes rojas y de alimentos ultraprocesados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cantidad de sal merece una consideración especial. Su consumo habitual puede favorecer el aumento de la presión arterial y, por eso, la OMS recomienda que las personas adultas consuman menos de 5 gramos de sal por día, equivalentes a menos de 2 gramos de sodio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alimentarse mejor y mantenerse físicamente activo también puede contribuir a alcanzar o mantener un peso saludable, previniendo o mejorando factores como la hipertensión y la diabetes. En este sentido, no siempre hay que pensar en grandes descensos de peso: cambios modestos y sostenidos también pueden beneficiar la salud cardiovascular.</p>



<ol start="3" class="wp-block-list">
<li>Moderar el alcohol y evitar el tabaco</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">Durante mucho tiempo, el vino fue asociado a ciertos beneficios para el corazón. Sin embargo, ninguna bebida alcohólica es necesaria para cuidar la salud cardiovascular. Reducir su consumo puede favorecer la presión arterial y el bienestar general, mientras que beber en exceso aumenta el riesgo de padecer distintos problemas de salud.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, fumar provoca inflamación y favorece la formación de coágulos sanguíneos, lo que incrementa la posibilidad de sufrir un infarto. Evitar la exposición al humo del tabaco también es importante para proteger la salud.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para quienes fuman, <a href="https://www.osdop.org.ar/adicciones/">buscar acompañamiento profesional</a> puede facilitar el proceso y aumentar las posibilidades de dejar el hábito de manera definitiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuidar la salud cardiovascular no implica transformar todos los hábitos de un día para el otro. Los cambios pueden formar parte de un proceso gradual, con objetivos posibles de sostener en la vida cotidiana. La prevención se construye con decisiones que, mantenidas a lo largo del tiempo, pueden reducir el riesgo y contribuir mejorar la salud.</p>



<h4 class="wp-block-heading">El tratamiento también es prevención</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando existe un diagnóstico de enfermedad cardiovascular o aparece un factor de riesgo, mantener bajo seguimiento también forma parte de la protección del corazón.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el equipo de salud indica un tratamiento, es importante seguir las pautas y no suspender ni modificar la medicación por cuenta propia. Los controles periódicos permiten evaluar la evolución y realizar los ajustes que sean necesarios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Querés saber <a href="https://www.osdop.org.ar/sin-categoria/infarto/" data-type="link" data-id="https://www.osdop.org.ar/sin-categoria/infarto/">las señales de infarto</a>? Podés leer más notas sobre salud y prevención en nuestro&nbsp;<a href="https://www.osdop.org.ar/bienestar/" target="_blank" rel="noopener">blog&nbsp;<strong>BienEstar</strong></a>. También te invitamos a seguirnos por&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/osdop_nacion/" target="_blank" rel="noopener">Instagram</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/Osdop/" target="_blank" rel="noopener">Facebook</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fuentes</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.argentina.gob.ar/node/26336">Ministerio de Salud de la Nación</a></li>



<li><a href="https://www.who.int/es/health-topics/cardiovascular-diseases#tab=tab_1">Organización Mundial de la Salud (OMS)</a></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Arnett, D. K., Blumenthal, R. S., Albert, M. A., et al.&nbsp;(2019). 2019 ACC/AHA guideline on the primary prevention of cardiovascular disease. <em>Circulation, 140</em>(11), e596–e646. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000000678">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000000678</a>.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Bull, F. C., Al-Ansari, S. S., Biddle, S., et al.&nbsp;(2020). World Health Organization 2020 guidelines on physical activity and sedentary behaviour. <em>British Journal of Sports Medicine, 54</em>(24), 1451–1462. En <a href="https://doi.org/10.1136/bjsports-2020-102955">https://doi.org/10.1136/bjsports-2020-102955</a>.</li>



<li>Gulati, M., Levy, P. D., Mukherjee, D., et al.&nbsp;(2021). 2021 AHA/ACC guideline for the evaluation and diagnosis of chest pain. <em>Circulation, 144</em>(22), e368–e454. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001029">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001029</a>.</li>



<li>Lichtenstein, A. H., Appel, L. J., Vadiveloo, M., et al.&nbsp;(2021). 2021 dietary guidance to improve cardiovascular health: A scientific statement from the American Heart Association. <em>Circulation, 144</em>(23), e472–e487. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001031">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001031</a>.</li>



<li>Magnussen, C., Ojeda, F. M., Leong, D. P., et al.&nbsp;(2023). Global effect of modifiable risk factors on cardiovascular disease and mortality. <em>The New England Journal of Medicine, 389</em>(14), 1273–1285. En <a href="https://doi.org/10.1056/NEJMoa2206916">https://doi.org/10.1056/NEJMoa2206916</a>.</li>



<li>Magnussen, C., Ojeda, F. M., Leong, D. P., et al.&nbsp;(2025). Global effect of cardiovascular risk factors on lifetime estimates. <em>The New England Journal of Medicine</em>. En <a href="https://doi.org/10.1056/NEJMoa2415879">https://doi.org/10.1056/NEJMoa2415879</a>.</li>



<li>Piano, M. R., et al.&nbsp;(2025). Alcohol use and cardiovascular disease: A scientific statement from the American Heart Association. <em>Circulation</em>. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001341">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001341</a>.</li>



<li>Visseren, F. L. J., Mach, F., Smulders, Y. M., et al.&nbsp;(2021). 2021 ESC guidelines on cardiovascular disease prevention in clinical practice. <em>European Heart Journal, 42</em>(34), 3227–3337. En <a href="https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehab484">https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehab484</a>.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Infarto: conocer las señales puede hacer la diferencia</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/sin-categoria/infarto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 22 Sep 2026 13:56:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[hábitos saludables]]></category>
		<category><![CDATA[hipertensión arterial]]></category>
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		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cuando se habla de infarto, suele pensarse en un dolor intenso en el pecho. Sin embargo, no siempre se presenta [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Cuando se habla de infarto, suele pensarse en un dolor intenso en el pecho. Sin embargo, no siempre se presenta de esa manera. Conocer sus posibles señales permite reconocer una situación de emergencia y solicitar atención médica a tiempo, cuando cada minuto puede ser importante.</p>



<h4 class="wp-block-heading">¿Cómo reconocer un posible infarto?</h4>



<p class="wp-block-paragraph">El síntoma más conocido es el dolor, la presión o una molestia en el centro del pecho. Puede mantenerse durante varios minutos, desaparecer y volver a aparecer. Pero un infarto también puede provocar mareos, falta de aire, sudor frío, náuseas o vómitos. En algunos casos, puede manifestarse como una debilidad o un cansancio inusual.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La molestia también puede extenderse hacia uno o ambos brazos, la espalda, el cuello, la mandíbula o la parte alta del abdomen. Estos síntomas pueden presentarse con o sin dolor en el pecho y no necesariamente aparecen todos juntos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, las manifestaciones pueden variar según la persona. En las mujeres, los adultos mayores y las personas con diabetes, un infarto suele presentarse sin dolor en el pecho y con señales menos evidentes.&nbsp;</p>



<h4 class="wp-block-heading">¿Qué hacer ante una posible emergencia?</h4>



<p class="wp-block-paragraph">Ante síntomas que puedan indicar un infarto, es importante no esperar a que desaparezcan por sí solos. En estas situaciones, el tiempo es fundamental para que la persona reciba una evaluación médica y, si es necesario, el tratamiento adecuado lo antes posible. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras llega&nbsp; la asistencia, la persona debe permanecer acompañada. Aunque los síntomas sean leves o hayan mejorado después de unos minutos, no deben ignorarse: es importante realizar una consulta médica de urgencia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Te recomendamos leer más notas sobre salud y prevención en nuestro <a href="https://www.osdop.org.ar/bienestar/" target="_blank" rel="noopener">blog <strong>BienEstar</strong></a>. También te invitamos a seguirnos por <a href="https://www.instagram.com/osdop_nacion/" target="_blank" rel="noopener">Instagram</a> y <a href="https://www.facebook.com/Osdop/" target="_blank" rel="noopener">Facebook</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fuentes</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.argentina.gob.ar/node/26336">Ministerio de Salud de la Nación</a></li>



<li><a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/stroke">Organización Mundial de la Salud (OMS)</a></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Arnett, D. K., Blumenthal, R. S., Albert, M. A., et al. (2019). 2019 ACC/AHA guideline on the primary prevention of cardiovascular disease. <em>Circulation, 140</em>(11), e596–e646. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000000678">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000000678</a>.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Bull, F. C., Al-Ansari, S. S., Biddle, S., et al. (2020). World Health Organization 2020 guidelines on physical activity and sedentary behaviour. <em>British Journal of Sports Medicine, 54</em>(24), 1451–1462. En <a href="https://doi.org/10.1136/bjsports-2020-102955">https://doi.org/10.1136/bjsports-2020-102955</a>.</li>



<li>Gulati, M., Levy, P. D., Mukherjee, D., et al. (2021). 2021 AHA/ACC guideline for the evaluation and diagnosis of chest pain. <em>Circulation, 144</em>(22), e368–e454. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001029" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001029</a>.</li>



<li>Lichtenstein, A. H., Appel, L. J., Vadiveloo, M., et al. (2021). 2021 dietary guidance to improve cardiovascular health: A scientific statement from the American Heart Association. <em>Circulation, 144</em>(23), e472–e487. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001031">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001031</a>.</li>



<li>Magnussen, C., Ojeda, F. M., Leong, D. P., et al. (2023). Global effect of modifiable risk factors on cardiovascular disease and mortality. <em>The New England Journal of Medicine, 389</em>(14), 1273–1285. En <a href="https://doi.org/10.1056/NEJMoa2206916">https://doi.org/10.1056/NEJMoa2206916</a>.</li>



<li>Magnussen, C., Ojeda, F. M., Leong, D. P., et al. (2025). Global effect of cardiovascular risk factors on lifetime estimates. <em>The New England Journal of Medicine</em>. En <a href="https://doi.org/10.1056/NEJMoa2415879">https://doi.org/10.1056/NEJMoa2415879</a>.</li>



<li>Piano, M. R., et al. (2025). Alcohol use and cardiovascular disease: A scientific statement from the American Heart Association. <em>Circulation</em>. En <a href="https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001341">https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001341</a>.</li>



<li>Visseren, F. L. J., Mach, F., Smulders, Y. M., et al. (2021). 2021 ESC guidelines on cardiovascular disease prevention in clinical practice. <em>European Heart Journal, 42</em>(34), 3227–3337. En <a href="https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehab484">https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehab484</a>.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://www.osdop.org.ar/sin-categoria/infarto/">Infarto: conocer las señales puede hacer la diferencia</a> se publicó primero en <a href="https://www.osdop.org.ar">Osdop</a>.</p>
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		<title>¿Por qué el sarampión vuelve a ser una preocupación?</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/sarampion-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Sep 2026 13:36:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Epidemiología]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Ambiente y Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
		<category><![CDATA[vacunación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Durante los últimos meses, el sarampión volvió a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria internacional. Los brotes registrados [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/sarampion-2/">¿Por qué el sarampión vuelve a ser una preocupación?</a> se publicó primero en <a href="https://www.osdop.org.ar">Osdop</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Durante los últimos meses, el sarampión volvió a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria internacional. Los brotes registrados en distintas regiones y la circulación internacional de viajeros aumentaron las posibilidades de que el virus llegue a países como Argentina, donde su transmisión endémica había sido interrumpida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2026, Guatemala, México, Estados Unidos y Canadá concentran la mayor cantidad de casos registrados en América. A fines de julio, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reportó 47 mil casos confirmados y 48 muertes, y alertó sobre el alto riesgo de circulación en la región.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre los principales factores se encuentran las brechas en la vacunación, ya que es necesario alcanzar y mantener una cobertura del 95 % con dos dosis para interrumpir la transmisión. En nuestro país, el Ministerio de Salud informó que las coberturas de vacunación contra el sarampión se encuentran por debajo de este nivel.&nbsp;</p>



<h4 class="wp-block-heading">¿Qué es el sarampión?</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El sarampión es una de las enfermedades infecciosa más contagiosa. El virus se transmite, principalmente, a través de las partículas que una persona infectada elimina al toser, estornudar o hablar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los primeros síntomas suelen aparecer entre 7 y 14 días después del contagio. Generalmente, el cuadro comienza con fiebre alta, decaimiento, tos seca, secreción nasal y conjuntivitis. Después de unos días, aparece el sarpullido rojizo que caracteriza la enfermedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El sarpullido suele comenzar en la cara y detrás de las orejas, y luego puede extenderse hacia el cuello, el tronco y las extremidades. Esta forma de aparición y propagación permite diferenciar al sarampión de otros cuadros, como algunas alergias en las que la erupción se presenta en distintas partes del cuerpo.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img data-recalc-dims="1" fetchpriority="high" decoding="async" width="724" height="1024" src="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro1-NotaSarampion.png?resize=724%2C1024&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-9096" style="aspect-ratio:0.707037568285165;width:427px;height:auto" srcset="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro1-NotaSarampion-scaled.png?resize=724%2C1024&amp;ssl=1 724w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro1-NotaSarampion-scaled.png?resize=212%2C300&amp;ssl=1 212w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro1-NotaSarampion-scaled.png?resize=767%2C1085&amp;ssl=1 767w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro1-NotaSarampion-scaled.png?resize=1086%2C1536&amp;ssl=1 1086w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro1-NotaSarampion-scaled.png?resize=1448%2C2048&amp;ssl=1 1448w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro1-NotaSarampion-scaled.png?w=1811&amp;ssl=1 1811w" sizes="(max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ante fiebre y erupción se recomienda hacer una consulta médica, especialmente si hay antecedentes recientes de viaje o contacto con una persona contagiada. Por su parte, el Ministerio de Salud estableció que los casos sospechosos de sarampión deben notificarse de manera obligatoria e inmediata.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" width="1024" height="849" src="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro2-NotaSarampion.png?resize=1024%2C849&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-9097" style="aspect-ratio:1.206117372130715;width:838px;height:auto" srcset="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro2-NotaSarampion-scaled.png?resize=1024%2C849&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro2-NotaSarampion-scaled.png?resize=300%2C249&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro2-NotaSarampion-scaled.png?resize=767%2C636&amp;ssl=1 767w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro2-NotaSarampion-scaled.png?resize=1536%2C1274&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro2-NotaSarampion-scaled.png?resize=2048%2C1698&amp;ssl=1 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h4 class="wp-block-heading">¿Por qué es fundamental la vacunación?</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque muchas personas se recuperan del sarampión sin complicaciones, la enfermedad puede provocar cuadros graves de neumonía, convulsiones y encefalitis. En algunos casos, el virus puede ser mortal.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Evitar el contacto con personas enfermas o tener precaución al viajar a lugares con circulación del virus puede reducir las posibilidades de exposición. Sin embargo, la vacunación es la principal herramienta para prevenir el sarampión y evitar la transmisión.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, es importante revisar el carnet de vacunación y consultar al equipo de salud si faltan dosis o no existe constancia de haberlas recibido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las vacunas incluidas en el <a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2026-03-10_calendario_nacional_vacunacion_70x50_web.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Calendario Nacional de Vacunación</a> se aplican de manera gratuita en centros de salud, vacunatorios y hospitales públicos.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" width="1024" height="723" src="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro3-NotaSarampion.png?resize=1024%2C723&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-9098" srcset="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro3-NotaSarampion-scaled.png?resize=1024%2C723&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro3-NotaSarampion-scaled.png?resize=300%2C212&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro3-NotaSarampion-scaled.png?resize=767%2C542&amp;ssl=1 767w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro3-NotaSarampion-scaled.png?resize=1536%2C1085&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/09/Cuadro3-NotaSarampion-scaled.png?resize=2048%2C1447&amp;ssl=1 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Fuentes:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.argentina.gob.ar/salud/boletin-epidemiologico-nacional/comunicaciones-epidemiologicas" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ministerio de Salud de la Nación</a></li>



<li><a href="https://www.paho.org/es/documentos/informe-situacion-6-sarampion-region-americas-2-julio-2026" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS).</a></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Te invitamos leer también <a href="https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/sarampion/" data-type="link" data-id="https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/sarampion/">¿Qué es el sarampión y cómo prevenirlo?</a>. Seguinos en <a href="https://www.instagram.com/osdop_nacion/" target="_blank" rel="noopener">Instagram</a> y <a href="https://www.facebook.com/Osdop/" target="_blank" rel="noopener">Facebook</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/sarampion-2/">¿Por qué el sarampión vuelve a ser una preocupación?</a> se publicó primero en <a href="https://www.osdop.org.ar">Osdop</a>.</p>
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		<title>Herpes zóster: cuando el virus vuelve a manifestarse</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/herpes-zoster/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Jul 2026 11:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Epidemiología]]></category>
		<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
		<category><![CDATA[vacunación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El herpes zóster, más conocido como “culebrilla”, es una enfermedad causada por la reactivación del mismo virus que produce la [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El herpes zóster, más conocido como “culebrilla”, es una enfermedad causada por la reactivación del mismo virus que produce la varicela. En condiciones normales, el sistema inmunológico lo mantiene bajo control, por lo que puede permanecer inactivo en el organismo durante años o incluso no volver a activarse.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, cuando las defensas disminuyen por estrés, envejecimiento, determinadas enfermedades o por tratamientos que afectan el sistema inmunológico, aumenta el riesgo de que el virus se reactive y provoque la aparición de herpes zóster.&nbsp;</p>



<h5 class="wp-block-heading">¿Cuáles son los síntomas?</h5>



<p class="wp-block-paragraph">El dolor suele ser uno de los primeros signos de herpes zóster.&nbsp; También puede manifestarse como una sensación de ardor, picazón, hormigueo o sensibilidad en una zona específica del cuerpo. Al comienzo puede confundirse con un dolor muscular, articular o una molestia localizada, ya que la erupción característica suele aparecer recién unos días después. Cuando lo hace, se manifiesta con pequeñas ampollas agrupadas, generalmente de un solo lado del cuerpo o del rostro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La mayoría de los casos evoluciona favorablemente con tratamiento médico. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar dolor persistente o desarrollar complicaciones que requieren atención especializada.</p>



<h5 class="wp-block-heading">¿Quiénes tienen mayor riesgo?</h5>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien todas las personas que hayan tenido varicela pueden desarrollar este tipo de herpes, el riesgo es mayor en quienes tienen enfermedades crónicas o reciben tratamientos que afectan el funcionamiento del sistema inmunológico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre ellos se encuentran personas con VIH, quienes recibieron o esperan un trasplante de órgano o de médula ósea, pacientes con enfermedades oncológicas o autoinmunes que requieren tratamientos con inmunosupresores y quienes reciben medicamentos biológicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En estos casos, conversar con el médico sobre las medidas de prevención cobra especial importancia.</p>



<h5 class="wp-block-heading">La vacunación como forma de prevención</h5>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente existe una vacuna recombinante e inactivada contra el herpes zóster, que ha demostrado una elevada eficacia para reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad y algunas de sus complicaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La indicación debe definirse de manera individual junto al médico, que tendrá en cuenta la edad, los antecedentes de salud, las enfermedades preexistentes, los tratamientos en curso y el estado del sistema inmunológico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso quienes ya tuvieron un episodio de herpes zóster también deben hacer una consulta médica para evaluar si la vacunación resulta conveniente en su situación particular.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El esquema habitual de vacunación consiste en dos dosis aplicadas por vía intramuscular, con un intervalo de entre dos y seis meses. En personas con inmunocompromiso puede indicarse un cronograma diferente según criterio médico.</p>



<h5 class="wp-block-heading">La prevención empieza con información</h5>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque el herpes zóster puede aparecer muchos años después de haber tenido varicela, conocer los factores de riesgo y conversar con el médico sobre las medidas de prevención puede ayudar a reducir la posibilidad de desarrollar la enfermedad y sus complicaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Te recomendamos leer más notas sobre salud y prevención en nuestro <a href="https://www.osdop.org.ar/bienestar/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">blog <strong>BienEstar</strong></a>. También te invitamos a seguirnos por <a href="https://www.instagram.com/osdop_nacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Instagram</a> y <a href="https://www.facebook.com/Osdop/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Facebook</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>Neumococo: qué enfermedades puede causar y cómo prevenirlas</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/neumococo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 25 Jun 2026 14:18:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Epidemiología]]></category>
		<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
		<category><![CDATA[vacunación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La neumonía suele asociarse con los meses más fríos del año. La meningitis, en cambio, suele percibirse como una enfermedad [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La neumonía suele asociarse con los meses más fríos del año. La meningitis, en cambio, suele percibirse como una enfermedad poco frecuente pero de gran gravedad. Lo que muchas personas desconocen es que ambas pueden ser causadas por la misma bacteria: el neumococo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El <em>streptococcus pneumoniae</em>, conocido como neumococo, puede alojarse en la nariz y la garganta sin provocar síntomas. Sin embargo, en determinadas circunstancias logra superar las defensas del organismo y causar infecciones que requieren atención médica.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por este motivo, la prevención es especialmente importante en bebés, niñas y niños pequeños, personas mayores y quienes presentan factores de riesgo.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Una bacteria que circula con frecuencia</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El neumococo se transmite a través de pequeñas gotas respiratorias que se expulsan al hablar, toser o estornudar. Por eso, puede circular fácilmente en hogares, escuelas, oficinas y otros espacios compartidos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas personas pueden portar la bacteria sin enfermarse. Sin embargo, cuando encuentra condiciones favorables puede extenderse a distintas partes del organismo y provocar enfermedades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente se conocen más de 90 serotipos de neumococo, aunque solo algunos son responsables de la mayoría de los cuadros graves.</p>



<h4 class="wp-block-heading">¿Qué enfermedades puede causar?</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">En Argentina, el neumococo es la principal causa bacteriana de neumonía, una infección que afecta a los pulmones y puede variar de cuadros desde cuadros leves hasta formas graves que requieren internación.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="505" src="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro2-1.png?resize=1024%2C505&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-8960" style="aspect-ratio:2.027723211456815;width:454px;height:auto" srcset="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro2-1.png?resize=1024%2C505&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro2-1.png?resize=300%2C148&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro2-1.png?resize=768%2C379&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro2-1.png?w=1231&amp;ssl=1 1231w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El neumococo también es una de las principales causas de meningitis bacteriana, una infección que afecta las membranas que rodean el cerebro. Entre sus síntomas más frecuentes se encuentran la fiebre alta, el dolor de cabeza, los vómitos, la irritabilidad y la somnolencia. En algunos casos, puede dejar secuelas auditivas o neurológicas.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="1023" height="463" src="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro1.png?resize=1023%2C463&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-8961" style="aspect-ratio:2.209605026929982;width:503px;height:auto" srcset="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro1.png?w=1023&amp;ssl=1 1023w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro1.png?resize=300%2C136&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/06/06.25_Neumococo_cuadro1.png?resize=768%2C348&amp;ssl=1 768w" sizes="auto, (max-width: 1023px) 100vw, 1023px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando el neumococo invade zonas del organismo donde normalmente no debería estar, como la sangre o el sistema nervioso central, se produce lo que se conoce como enfermedad neumocócica invasiva, una condición que puede comprometer seriamente la salud.</p>



<h4 class="wp-block-heading">¿Quiénes tienen más riesgo?</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien cualquier persona puede contraer una infección por neumococo, algunos grupos tienen mayor probabilidad de desarrollar formas graves de la enfermedad. En este sentido, la vacunación es la herramienta más efectiva para reducir el riesgo de enfermedad grave.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante los primeros años de vida, el sistema inmunológico aún se encuentra en desarrollo. Por eso, el <a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2026-03-10_calendario_nacional_vacunacion_70x50_web.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Calendario Nacional de Vacunación</a> incluye la vacuna antineumocócica a los 2 y 4 meses, con un refuerzo al cumplir el año de vida. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La aplicación también está indicada para personas de 65 años o más, ya que las defensas naturales del organismo disminuyen con el envejecimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, presentan mayor riesgo quienes conviven con enfermedades crónicas o condiciones que afectan la respuesta inmunológica, como diabetes, enfermedades cardíacas o pulmonares, insuficiencia renal crónica, infección por VIH, tabaquismo, tratamientos inmunosupresores o trasplantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La vacuna está disponible de manera gratuita en hospitales públicos, centros de salud y vacunatorios de todo el país. En el caso de las personas con factores de riesgo, una consulta con el médico de cabecera o especialista tratante permite evaluar la indicación y obtener la receta médica para acceder a la vacunación.&nbsp;</p>



<h4 class="wp-block-heading">Un esquema al día también protege a la comunidad</h4>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">En los últimos años se registra una disminución en las coberturas de vacunación. Esta situación aumenta la cantidad de personas susceptibles a contraer enfermedades prevenibles y favorece la reaparición de infecciones que habían logrado reducirse significativamente.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Revisar periódicamente el carnet de vacunación y completar los esquemas pendientes contribuye a proteger la salud individual y colectiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fuente</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.argentina.gob.ar/salud/vacunas/neumococo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ministerio de Salud de la Nación</a></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Te invitamos a leer más sobre vacunación: <a href="https://www.osdop.org.ar/prevencion/calendario-nacional-de-vacunacion/" type="link" id="https://www.osdop.org.ar/prevencion/calendario-nacional-de-vacunacion/">Protección en cada etapa de la vida</a>; <a href="https://www.osdop.org.ar/prevencion/calendario-de-vacunacion/">Calendario de vacunación y vuelta a clases</a>; <a href="https://www.osdop.org.ar/prevencion/vacunas/" type="link" id="https://www.osdop.org.ar/prevencion/vacunas/">¿Cómo funcionan las vacunas?</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<p>La entrada <a href="https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/neumococo/">Neumococo: qué enfermedades puede causar y cómo prevenirlas</a> se publicó primero en <a href="https://www.osdop.org.ar">Osdop</a>.</p>
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		<title>7 estrategias para dejar de fumar</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/dejar-de-fumar-3/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 31 May 2026 10:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Epidemiología]]></category>
		<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[no fumar]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
		<category><![CDATA[vida saludable]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El cigarrillo no suele ocupar un único momento del día. Para muchas personas funciona como una pausa, una descarga de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.osdop.org.ar/epidemiologia/dejar-de-fumar-3/">7 estrategias para dejar de fumar</a> se publicó primero en <a href="https://www.osdop.org.ar">Osdop</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El cigarrillo no suele ocupar un único momento del día. Para muchas personas funciona como una pausa, una descarga de tensión o una compañía silenciosa para contener el estrés o el cansancio. A veces aparece asociado al café de la mañana, a la salida del trabajo, a una conversación o simplemente a la necesidad automática de tener algo entre las manos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este sentido, dejar de fumar no implica solamente abandonar el tabaco. También requiere modificar conductas repetidas durante años, desarmar asociaciones emocionales y aprender nuevas formas de responder a la ansiedad, el aburrimiento o la rutina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La dependencia física existe, pero no explica todo. Muchas veces, el mayor desafío aparece en los pequeños rituales cotidianos que rodean al cigarrillo y terminan organizando parte de la rutina diaria.</p>



<h5 class="wp-block-heading">1. Entender que dejar de fumar es un proceso</h5>



<p class="wp-block-paragraph">Existe una idea instalada de que dejar de fumar depende exclusivamente de la fuerza de voluntad. Sin embargo, la mayoría de las personas que logran abandonar el tabaco atravesaron varios intentos previos antes de conseguirlo de forma definitiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lejos de representar un fracaso, esos intentos permiten reconocer patrones: cuáles son los horarios más difíciles, qué emociones aumentan el deseo de fumar o qué situaciones disparan el consumo de forma automática.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cambiar un hábito tan arraigado implica tiempo, práctica y aprendizaje. La recaída no invalida el proceso sino que, la mayoría de las veces, forma parte de él.</p>



<h5 class="wp-block-heading">2. Empezar a romper automatismos</h5>



<p class="wp-block-paragraph">Una gran parte de los cigarrillos diarios no responde a una necesidad física intensa, sino a conductas que en determinadas situaciones se encuentran automatizadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso antes de abandonar completamente el cigarrillo, puede ser útil empezar a modificar algunas reglas cotidianas como no fumar dentro de la casa, evitar prenderlo en el auto, no llevar paquetes encima todo el tiempo o postergar algunos cigarrillos habituales.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas pequeñas restricciones ayudan a recuperar conciencia sobre una conducta que muchas veces ocurre en piloto automático. El objetivo no es solamente reducir la cantidad de cigarrillos, sino empezar a interrumpir la asociación inmediata entre estímulo y respuesta.</p>



<h5 class="wp-block-heading">3. Identificar qué función cumple el cigarrillo</h5>



<p class="wp-block-paragraph">No todas las personas fuman por el mismo motivo. En algunos casos el cigarrillo aparece ligado a la ansiedad; en otros, al descanso, al manejo del estrés o a la necesidad de hacer pausas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entender qué lugar ocupa el hábito permite buscar reemplazos más realistas. Cuando el cigarrillo desaparece, también lo hace un mecanismo cotidiano de regulación emocional.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Salir a caminar unos minutos, hacer actividad física, escuchar música o sostener pequeñas pausas sin estímulos pueden resultar estrategias útiles. El objetivo no es llenar cada vacío inmediatamente, sino aprender nuevas maneras de atravesar la incomodidad sin recurrir al tabaco.</p>



<h5 class="wp-block-heading">4. Aprender a atravesar el impulso</h5>



<p class="wp-block-paragraph">El deseo intenso de fumar —conocido como craving— suele aparecer de manera repentina y dura, en la mayoría de los casos, entre tres y cinco minutos. Poder atravesarlo sin responder automáticamente es uno de los aprendizajes centrales del proceso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una herramienta práctica es la técnica de las “4 D”: demorar el cigarrillo, distraerse con otra actividad, beber agua (<em>drink wáter </em>en inglés) y respirar profundo (<em>deep breath</em>). Muchas veces, generar apenas unos minutos de distancia alcanza para que el impulso disminuya y pierda intensidad.</p>



<h5 class="wp-block-heading">5. Cambiar rutinas asociadas</h5>



<p class="wp-block-paragraph">El cerebro trabaja por asociaciones. Si tomar café estuvo acompañado durante años por un cigarrillo, ambos estímulos terminan funcionando juntos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Modificar pequeños detalles cotidianos puede ayudar a disminuir el deseo automático: cambiar horarios, variar recorridos, modificar el lugar donde se desayuna o levantarse de la mesa después de comer. No se trata de transformar completamente la rutina, sino de impedir que el día siga organizándose alrededor del cigarrillo.</p>



<h5 class="wp-block-heading">6. Cuidar el entorno en las primeras semanas</h5>



<p class="wp-block-paragraph">La primera etapa suele ser la más vulnerable. Estar cerca de personas fumando, permanecer en ambientes con humo o atravesar situaciones muy asociadas al consumo aumenta significativamente las posibilidades de recaída.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante ese período, muchas personas necesitan evitar temporalmente ciertos estímulos mientras el hábito comienza a reorganizarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También es frecuente que aparezcan irritabilidad, ansiedad, dificultad para concentrarse o sensación de vacío. Son síntomas esperables del proceso de adaptación y, en general, disminuyen progresivamente con el tiempo.</p>



<h5 class="wp-block-heading">7. Buscar apoyo puede facilitar el proceso</h5>



<p class="wp-block-paragraph">La cesación tabáquica no tiene por qué atravesarse en soledad. Compartir el proceso con personas cercanas ayuda a sostener el cambio y disminuye la sensación de aislamiento que puede aparecer durante las primeras semanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En algunos casos el acompañamiento profesional resulta importante tanto para desarrollar estrategias adecuadas a cada persona como para reducir los síntomas de abstinencia y mejorar las posibilidades de éxito.</p>



<h3 class="wp-block-heading">¿Qué empieza a recuperarse al dejar de fumar?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Los beneficios comienzan antes de lo que suele imaginarse. A las pocas horas mejora la oxigenación de la sangre y disminuye el monóxido de carbono circulante. Con el paso de las semanas suelen mejorar la respiración, el descanso, el gusto y el olfato.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A largo plazo, dejar de fumar reduce significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, respiratorias y distintos tipos de cáncer.&nbsp;</p>



<h3 class="wp-block-heading">Acompañamiento </h3>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien terminar con esta adicción no es fácil, en Osdop podemos ayudarte a encarar este camino con acompañamiento profesional. Si estás pensando en dejar el cigarrillo, escribinos a <a href="mailto:epidemiología@osdop.orgar" type="mailto" id="mailto:epidemiología@osdop.orgar" target="_blank" rel="noreferrer noopener">epidemiología@osdop.orga</a>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Cambiá tu vida, <a href="https://www.osdop.org.ar/adicciones/" type="link" id="https://www.osdop.org.ar/adicciones/">dejá de fumar</a>.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>6 consejos para prevenir la hipertensión</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/actividad-fisica/hipertension-arterial/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 May 2026 08:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actividad Física]]></category>
		<category><![CDATA[Alimentación Saludable]]></category>
		<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[Factores de Riesgo]]></category>
		<category><![CDATA[hábitos saludables]]></category>
		<category><![CDATA[hipertensión]]></category>
		<category><![CDATA[hipertensión arterial]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
		<category><![CDATA[salud cardiovascular]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La hipertensión arterial es un factor de riesgo cardiovascular frecuente. Sin embargo, muchas personas no conocen su diagnóstico.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La hipertensión arterial es el factor de <a href="https://www.osdop.org.ar/prevencion/factores-de-riesgo-de-enfermedad-cardiovascular/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">riesgo cardiovascular</a> más frecuente. Una de cada tres personas adultas la presenta, aunque la falta de síntomas hace que muchas no estén diagnosticadas ni realicen un tratamiento adecuado. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Adoptar hábitos saludables es clave tanto para prevenirla como para reducir la necesidad de <a href="https://www.osdop.org.ar/medicamentos/tratamiento-medicamentoso-de-la-hipertension-arterial/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">tratamientos farmacológicos</a>. A largo plazo, estas medidas también disminuyen el riesgo de complicaciones.</p>



<h2 class="wp-block-heading">1. Incorporar banana y palta a la alimentación</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Consumir al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras frescas ayuda a cuidar la presión arterial. Los alimentos ricos en potasio aportan este mineral esencial que contribuye a equilibrar los niveles de sodio en el organismo y favorece su eliminación a través de los riñones.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una banana o media <a href="https://www.osdop.org.ar/salud-alimentaria/alimentacion-saludable-2/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">palta</a> al día pueden aportar una cantidad significativa de potasio y se incorporan fácilmente en el desayuno o como colación.</p>



<h2 class="wp-block-heading">2. Limitar la sal en las comidas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El exceso de sodio es uno de los principales factores asociados a <a href="https://www.osdop.org.ar/prevencion/que-es-la-hipertension-arterial/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la hipertensión</a>. Reducir la sal de mesa y evitar agregarla durante la cocción son medidas simples y efectivas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">También es importante moderar el consumo de <a href="https://www.osdop.org.ar/salud-alimentaria/salud-alimentaria/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">alimentos ultraprocesados</a> que suelen contener altas cantidades de sodio, como fiambres, embutidos, sopas instantáneas, snacks y conservas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En preparaciones, reemplazar la sal por hierbas, especias, ajo o jugo de limón permite mantener sabores sin afectar la salud.</p>



<h2 class="wp-block-heading">3. Realizar actividad física de forma regular</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El <a href="https://www.osdop.org.ar/actividad-fisica/ejercicio-fisico-2/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">ejercicio aeróbico moderado</a> fortalece el corazón, mejora la circulación y contribuye a reducir la presión arterial. Se recomienda realizar al menos 150 minutos semanales de caminata, natación o paseos en bicicleta. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda realizar 10 mil pasos diarios que, entre sus beneficios, ayuda a mejorar la salud cardiovascular. En la actualidad, aplicaciones de celulares y relojes inteligentes miden, entre otras cosas, la cantidad de pasos por día.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se pueden incorporar movimiento en la rutina diaria —subir escaleras, caminar más o reducir el tiempo sedentario— también aporta beneficios sin demasiada planificación.</p>



<h2 class="wp-block-heading">4. Moderar el consumo de cafeína y alcohol</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.osdop.org.ar/salud-alimentaria/beneficios-del-cafe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El café</a>, el mate, las bebidas energizantes y el alcohol pueden aumentar la frecuencia cardíaca y elevar la presión arterial de forma transitoria. En algunas personas, este efecto puede sostenerse en el tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes presentan hipertensión, palpitaciones o arritmias deben prestar especial atención a su consumo. Se recomienda no combinar múltiples fuentes de cafeína y limitar o evitar el alcohol.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mantener una hidratación adecuada con agua también contribuye al equilibrio del organismo y al buen funcionamiento cardiovascular.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">5. Incorporar técnicas de relajación</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El estrés sostenido puede influir en el aumento de la presión arterial. Por eso, es importante respetar los momentos de descanso y sumar prácticas que favorezcan la relajación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Técnicas como la <a href="https://www.osdop.org.ar/salud-ambiental/respiracion-consciente-2/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">respiración consciente</a>, la meditación, el yoga o la <a href="https://www.osdop.org.ar/salud-ambiental/relajacion-muscular/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">relajación muscular</a> ayudan a disminuir la tensión física y mental, y contribuyen a un mejor control de la presión que ejerce la sangre sobre las arterias. </p>



<h2 class="wp-block-heading">6. Evitar el consumo de tabaco</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Fumar eleva la presión arterial de forma inmediata y, a largo plazo, daña las paredes de los vasos sanguíneos, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.osdop.org.ar/prevencion/dejar-de-fumar/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Dejar de fumar</a> es una de las decisiones más importantes para mejorar la salud general y reducir el riesgo de hipertensión y sus complicaciones. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fuente</strong></p>



<ul class="wp-block-list"><li><a href="https://www.argentina.gob.ar/salud/glosario/hipertension">Ministerio de Salud</a></li><li><a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hypertension">Organización Mundial de la Salud (OMS)</a></li></ul>



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		<title>Vacuna antigripal: quiénes deben vacunarse y cómo prevenir la gripe</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/prevencion/gripe/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Apr 2026 08:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Epidemiología]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Ambiente y Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[gripe]]></category>
		<category><![CDATA[hábitos saludables]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
		<category><![CDATA[vacunación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En la mayoría de los casos el cuadro se resuelve en una o dos semanas, en determinados grupos puede provocar complicaciones graves.</p>
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<p class="wp-block-paragraph">El aumento anticipado de casos y la circulación de una nueva variante de gripe A adelantaron el inicio de la campaña de Vacunación Antigripal 2026. Aunque en la mayoría de los casos el cuadro respiratorio se resuelve en una o dos semanas, en determinados grupos puede provocar complicaciones graves, especialmente en niñas y niños pequeños, personas mayores y personas con enfermedades crónicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La gripe o influenza es una afección viral que se transmite con facilidad a través de las gotitas de saliva que se expulsan al toser, estornudar o hablar. El contacto cercano con una persona enferma facilita el contagio, por lo que suele propagarse con rapidez en espacios cerrados, ámbitos laborales, aulas o transporte público. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre las variantes que circulan este año se encuentra una cepa de gripe A denominada H3N2, un virus de influenza caracterizado por presentar cambios frecuentes en su estructura genética, favoreciendo su capacidad de transmisión y la aparición periódica de brotes estacionales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Los síntomas suelen incluir congestión nasal, tos, dolor de garganta y fiebre mayor a 38 grados. También pueden aparecer cefalea, molestias musculares y sensación de cansancio general. En algunos casos, especialmente en personas con factores de riesgo, la enfermedad puede provocar dificultad para respirar. </p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Cómo prevenirla?</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La vacunación anual es la medida más efectiva para prevenir complicaciones graves de la gripe.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-style-default" style="box-shadow: none;"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="512" data-recalc-dims="1" class="wp-image-8415" style="box-shadow: none;" src="https://i0.wp.com/190.183.146.141/wp-content/uploads/2026/04/CuadroGripe-768x512-1.png?w=1920" alt="" srcset="https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/04/CuadroGripe-768x512-1.png?w=768&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/www.osdop.org.ar/wp-content/uploads/2026/04/CuadroGripe-768x512-1.png?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las personas con afecciones pueden vacunarse con una orden médica que certifique alguno de los <a href="https://www.argentina.gob.ar/salud/vacunas/antigripal" target="_blank" rel="noreferrer noopener">diagnósticos establecidos por el Ministerio de Salud</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es importante vacunarse todos los años, ya que el virus cambia con el tiempo y la protección de la vacuna disminuye gradualmente. </p>



<h2 class="wp-block-heading">Otras medidas para reducir el contagio</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Además de la vacunación, algunas medidas simples ayudan a disminuir la transmisión del virus y proteger a las personas más vulnerables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar con el pliegue del codo y ventilar los ambientes cerrados son hábitos que reducen la circulación del virus. También es recomendable evitar el contacto cercano con otras personas cuando aparecen síntomas respiratorios, y no compartir utensilios, vasos o mate.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mantener una alimentación equilibrada, dormir lo suficiente y sostener hábitos saludables contribuye a fortalecer el sistema inmunológico, lo que ayuda al organismo a responder mejor frente a las infecciones.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Atención a otros virus respiratorios</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La Organización Panamericana de la Salud (PAHO) alertó sobre la circulación simultánea del virus de la gripe con otro virus respiratorio, el <a href="http://190.183.146.141/epidemiologia/virus-sincicial-respiratorio-vsr/">Virus Sincicial Respiratorio (VSR)</a>, que afecta especialmente a bebés y personas mayores. Por este motivo, las medidas de prevención y la vacunación resultan claves para disminuir el impacto de estas enfermedades durante la temporada de frío.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuente</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.argentina.gob.ar/salud/vacunas/antigripal">Ministerio de Salud de la Nación</a></li>



<li><a href="https://www.paho.org/es/noticias/10-1-2026-ops-emite-alerta-sobre-circulacion-simultanea-influenza-estacional-virus">Organización Panamericana de la Salud</a></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;</p>
								</div>
					</div>
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		<p>La entrada <a href="https://www.osdop.org.ar/prevencion/gripe/">Vacuna antigripal: quiénes deben vacunarse y cómo prevenir la gripe</a> se publicó primero en <a href="https://www.osdop.org.ar">Osdop</a>.</p>
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		<title>Relajación muscular para liberar tensiones</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/actividad-fisica/relajacion-muscular/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Mar 2026 08:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actividad Física]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Ambiente y Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[actividad física]]></category>
		<category><![CDATA[hábitos saludables]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Algunas técnicas sencillas de relajación muscular pueden ayudar a liberar la tensión acumulada y favorecer un mayor equilibrio entre cuerpo y mente.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En la vida cotidiana, el cuerpo y el cerebro funcionan a un ritmo sostenido, exigente y, muchas veces, acelerado. La sensación permanente de no llegar a cumplir todas las tareas genera una sobrecarga emocional que impacta en el bienestar. Con el tiempo, el organismo puede acostumbrarse a permanecer en estado de alerta, como si siempre hubiera algo urgente que resolver.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta activación constante no solo incrementa la tensión física y mental, sino que también interfiere en la calidad del descanso y dificulta una verdadera recuperación. En este contexto, algunas técnicas sencillas de relajación muscular pueden ayudar a liberar la tensión acumulada y favorecer un mayor equilibrio entre cuerpo y mente.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las más utilizadas es la relajación muscular progresiva, que consiste en tensar y luego relajar de manera consciente distintos grupos musculares del cuerpo. Este proceso permite reconocer dónde se concentra la tensión y facilita su liberación gradual.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">Cómo realizar el ejercicio</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La técnica puede practicarse sentado o acostado, en un lugar tranquilo y cómodo. El ejercicio se realiza de forma gradual, prestando atención a cada zona del cuerpo.</p>



<ol class="wp-block-list"><li>Elegir un grupo muscular, por ejemplo manos, brazos, hombros o piernas.</li><li>Contraer suavemente el músculo durante unos cinco segundos, sin llegar a generar dolor.</li><li>Soltar la tensión lentamente durante aproximadamente diez segundos, permitiendo que el músculo se relaje por completo.</li><li>Prestar atención a la sensación de alivio que aparece al liberar la tensión.</li><li>Repetir el proceso con otros grupos musculares, avanzando de forma ordenada por distintas partes del cuerpo.</li></ol>



<p class="wp-block-paragraph">Este pasaje deliberado de la tensión a la relajación no solo reduce el tono muscular, sino que también ayuda a tomar mayor conciencia del propio cuerpo. Muchas personas descubren tensiones que mantenían de forma involuntaria, como sostener los hombros elevados cerca de las orejas durante largos períodos. Al relajarlos de manera consciente, la carga física acumulada disminuye y aparece una sensación inmediata de liviandad.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La respiración como aliada</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La respiración puede potenciar el efecto de la técnica. Una forma simple de integrarla es inhalar al momento de contraer el músculo y exhalar mientras se libera la tensión. Este ritmo acompaña el ejercicio y ayuda a concentrar la atención en la zona del cuerpo que se está trabajando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Prolongar la exhalación haciendo que dure varias veces más que la contracción favorece una mayor descarga de tensión y activa la respuesta de calma del organismo. La <a href="http://190.183.146.141/salud-ambiental/respiracion-consciente-2/">respiración consciente</a> también ayuda a registrar lo que ocurre en el cuerpo y a reconocer cómo se modifican las sensaciones físicas a medida que los músculos se relajan.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Consejos para sostener la práctica</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para que la técnica resulte efectiva y segura, es importante no forzar la contracción hasta provocar dolor ni tensar varias zonas del cuerpo al mismo tiempo. Lo ideal es avanzar de manera ordenada, concentrando la atención en cada grupo muscular y acompañando el ejercicio con una respiración lenta y profunda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si existe una zona particularmente cargada, puede completarse la práctica con masajes suaves en el área de molestia. También resulta beneficioso incorporar actividad física leve, como caminar, ya que el movimiento ayuda a descargar tensión acumulada, especialmente en los músculos de la cintura hacia abajo, que son los más grandes del cuerpo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra herramienta que puede acompañar el ejercicio es la visualización guiada. Imaginar escenas agradables —como un paisaje o un entorno que genere calma— favorece la relajación y facilita la desconexión mental.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La práctica puede realizarse con la persona sentada o acostada, según la posición que le resulte más cómoda. Lo importante es encontrar un momento y un espacio adecuados para sostener el ejercicio con regularidad. Como todo hábito saludable, la respiración consciente y la relajación muscular requieren paciencia, constancia y práctica para incorporarse de manera efectiva a la rutina diaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">También te pueden interesar:&nbsp;<a href="http://190.183.146.141/salud-ambiental/respiracion-consciente-2/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Respiración consciente para evitar el estrés</a>;&nbsp;<a href="http://190.183.146.141/salud-ambiental/tecnologia-y-salud/">Tecnología y salud: ¿es posible lograr un equilibrio?</a></p>



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		<title>Medicina del Estilo de Vida (MEV): un cambio a favor de la salud</title>
		<link>https://www.osdop.org.ar/prevencion/mev/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[nicolasweb]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Feb 2026 08:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Prevención]]></category>
		<category><![CDATA[Factores de Riesgo]]></category>
		<category><![CDATA[hábitos saludables]]></category>
		<category><![CDATA[MEV]]></category>
		<category><![CDATA[prevención en salud]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La MEV propone poner el foco en los hábitos cotidianos como principal herramienta de intervención.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.osdop.org.ar/prevencion/mev/">Medicina del Estilo de Vida (MEV): un cambio a favor de la salud</a> se publicó primero en <a href="https://www.osdop.org.ar">Osdop</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Desde hace algunas décadas, el mundo atraviesa un proceso de transición epidemiológica caracterizado por el aumento de enfermedades crónicas no transmisibles —como la diabetes tipo 2, la hipertensión o las enfermedades cardiovasculares— por sobre las enfermedades agudas, principalmente infecciosas. En este contexto, la Medicina del Estilo de Vida (MEV) surge como un enfoque terapéutico orientado a la prevención, el tratamiento y, en algunos casos, la reversión de estas patologías y de sus factores de riesgo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La MEV propone poner el foco en los hábitos cotidianos como principal herramienta de intervención. El doctor Luis Abuin señala que la práctica médica suele recurrir prioritariamente a los tratamientos farmacológicos, en parte por la formación profesional, la falta de tiempo en la consulta y —en algunos casos— la presión de la industria. Frente a este escenario, destaca que la MEV prioriza<em> “los cambios en el estilo de vida por sobre los tratamientos farmacológicos”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El desarrollo de hábitos saludables permite actuar directamente sobre los factores de riesgo y, en determinadas situaciones, revertirlos. Según Abuin, las personas con hipertensión o diabetes pueden disminuir la carga farmacológica y, eventualmente, suspender la medicación, siempre bajo seguimiento médico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los principales pilares de la MEV son la actividad física regular, la alimentación saludable, la adecuada gestión del estrés, el descanso reparador y el fortalecimiento de los vínculos sociales. Desde este enfoque, se trabajan herramientas que ayudan a recuperar un equilibrio saludable y abordar problemáticas como la adicción al trabajo, el uso excesivo de redes sociales o el consumo problemático de tabaco, alcohol o drogas psicoactivas.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">Estrategias para facilitar el cambio</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los hábitos actuales condicionan las perspectivas a futuro y el proyecto de vida. En este sentido, Abuin propone el uso de registros gráficos —preferentemente manuales— como estrategia para observar con mayor claridad la conducta que se desea modificar. El registro favorece la toma de conciencia y comienza a influir sobre la conducta, como también sucede con los dispositivos que contabilizan la actividad física diaria y muestran cuán cerca o lejos se está del objetivo propuesto.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Si bien el cerebro tiende a simplificar y repetir los caminos conocidos, también tiene la capacidad de generar nuevas rutas”</em>, señala Abuin, y subraya la importancia de ser paciente y constante al intentar alternativas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando una conducta resulta difícil de modificar, el doctor recomienda comenzar por cambios más simples: <em>“subir escaleras en lugar de usar ascensor, por ejemplo, suele ser más fácil que cambiar un patrón alimentario”.</em> Estos pequeños logros fortalecen la confianza y el autocontrol, y facilitan cambios posteriores más complejos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra estrategia propone acercarse al cambio de manera gradual, paso a paso, entendiendo que la modificación de un hábito requiere tiempo. Sin embargo, en el caso de conductas problemáticas, Abuin sugiere interrumpir la cadena de acciones que conduce al hábito sumando una actividad alternativa: <em>“después de un día difícil, una rutina de café, cigarrillo, whisky y pantallas puede quebrarse si, al terminar la cena, la persona pasea al perro, sale a caminar o lee un libro antes de dormir”.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">También resulta eficaz dificultar el acceso al consumo. En el caso del tabaquismo, por ejemplo, no tener cigarrillos en casa implica una serie de acciones —vestirse, salir, ir hasta el quiosco— que pueden frenar el impulso y permite reconsiderar el deseo. Algo similar ocurre con la alimentación:<em> “tener opciones saludables disponibles y evitar la compra impulsiva favorece decisiones más conscientes”</em>, señala Abuin.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El refuerzo positivo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Reconocer los beneficios que aparecen con el cambio —como sentirse mejor físicamente— fortalece la motivación y ayuda a sostener el proceso en el tiempo. <em>“Si el pantalón queda más cómodo, se sigue cuidando la alimentación; si se recupera el verdadero sabor y olor de las comidas, disminuyen las ganas de encender un cigarrillo”</em>, ejemplifica Abuin, y destaca que, si bien <em>“cambiar un hábito es complejo, prestar atención a los logros resulta estimulante para reafirmar el camino”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">A su vez, el acompañamiento grupal incrementa las posibilidades de sostener el cambio. Abuin retoma una reflexión del psiquiatra Enrique Pichón-Rivière: <em>“En tiempos de incertidumbre y desesperanza es imprescindible gestar proyectos colectivos desde donde planificar la esperanza de los otros”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Participar en grupos de actividad física, alimentación saludable, meditación u otras prácticas permite compartir experiencias, reflexionar y sentirse acompañado durante el proceso.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La gestión de recaídas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La recaída forma parte de cualquier proceso de cambio. Abuin señala que <em>“quienes dejan de fumar, en su mayoría, atravesaron varios intentos fallidos”</em>, y remarca la importancia de comprender que la falla no está en la persona, sino en la estrategia utilizada.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Analizar el contexto, rescatar los aspectos positivos de la experiencia y reflexionar sobre lo que podría hacerse de manera diferente permite transformar la recaída en aprendizaje.<em> “Retomar el camino con esa nueva información es parte del cambio de hábito”</em>, explica Abuin, y destaca la importancia de ajustar las estrategias para fortalecer la autonomía y la capacidad de sostener la conducta a largo plazo.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">Modelo SMART</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para definir metas claras y alcanzables, Abuin propone el modelo SMART, una sigla en inglés que refiere a objetivos específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con tiempo determinado. Este enfoque permite establecer metas concretas y desafiantes, alineadas con un propósito mayor.<em> “Establecer objetivos con el modelo SMART facilita el seguimiento y aumenta la probabilidad de éxito”, </em>concluye.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Talleres de Medicina del Estilo de Vida 2026</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El año pasado, Osdop llevó a cabo un ciclo de talleres virtuales de MEV: <em>Estrategias para promover los hábitos saludables</em>, <em>Cómo comer saludable en la vida real</em> y <em>Manejo del estrés</em>.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para conocer las novedades e inscripciones para los talleres gratuitos de este año, te invitamos a seguirnos en <a href="https://www.instagram.com/osdop_nacion/">Instagram</a>.Para más información, comunicate a <a href="mailto:saludcomunitatia@osdop.org.ar" target="_blank" rel="noreferrer noopener">saludcomunitatia@osdop.org.ar</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También podés leer otra nota sobre MEV: <a href="http://190.183.146.141/salud-ambiental/respiracion-consciente-2/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Respiración consciente para evitar el estrés</a>. </p>
<p>La entrada <a href="https://www.osdop.org.ar/prevencion/mev/">Medicina del Estilo de Vida (MEV): un cambio a favor de la salud</a> se publicó primero en <a href="https://www.osdop.org.ar">Osdop</a>.</p>
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